Una nutricionista alerta en Onda Cero del efecto rebote del café en algunas personas: "Pueden sentir el triple de cansancio"
Laura Marín analiza en No son horas, con Gemma Ruiz, los beneficios y las consecuencias de abusar de una de las bebidas más consumidas a nivel mundial.
Madrid |
Cada día, unos mil millones de personas consumen café a diario en todo el mundo. En algunos lugares como Italia está normalizado tomar unas cinco tazas de café de media. En España los datos no son tan elevados, pero aun así conviene hacer un repaso por sus beneficios y contradicciones para no caer en la adicción a la cafeína.
De ello habla Gemma Ruiz con la nutricionista Laura Marín en No son horas, el programa de Onda Cero que te acompaña cada madrugada. "El problema aparece cuando utilizamos el café para tapar de forma constante la falta de sueño, el estrés crónico o incluso una alimentación insuficiente", advierte. Esto hace que no ataquemos realmente la causa del problema, que es la falta de sueño. "Al rato tiene el triple de cansancio, necesita otra vez café o tiene un hambre como muy poco controlable, como muy de supervivencia".
La dosis diaria de café más recomendada
Preguntada por cuál es la dosis recomendable, la nutricionista asegura que nunca aconseja a sus pacientes tomar más de "dos cafés" al día, aunque es cierto que cada caso es distinto, por lo que hay que priorizar la individualización. "Si una persona me dice que no está durmiendo bien y está tomando café por la tarde, pues ahí le digo de intentar quitar los de la tarde porque evidentemente está influyendo en el sueño".
Sea como fuere, la mayoría de las personas emplean el café como herramienta para combatir el cansancio. En este punto, Marín explica que "el cansancio es una señal biológica que está diseñada para protegernos, porque cuando el cerebro detecta que necesitamos descansar, acumula una sustancia que se llama adenosina". Esta sustancia "aumenta la sensación de sueño y reduce el nivel de alerta, que es lo que sentimos en realidad".
El cansancio es una señal biológica que está diseñada para protegernos
Por tanto, la pregunta es: "¿Qué hace el café?". La respuesta es sencilla, y es que "la cafeína se parece mucho a la adenosina", por lo que ocupa "los receptores, que son como las antenitas de la adenosina". Es, en definitiva, "como si le pusiéramos un silenciador temporal a la señal de cansancio". Dicho de otra forma, lo que estamos haciendo no es "eliminar la fatiga, sino que la aislamos durante unas horas".
Es decir, "cuando sentimos que el café nos da energía, en realidad no está creando ninguna energía nueva, sino que está ayudando a ignorar durante un tiempo una señal que ya estaba activa".