Madrid |
El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, quedará fondeado este domingo a mediodía en el puerto de Granadilla (Tenerife) aunque sin llegar a atracar en tierra. Las autoridades españolas, en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), han diseñado un dispositivo para evacuar de la forma más segura a los pasajeros. En todo momento, tal como han confirmado las autoridades sanitarias, se ha velado por la seguridad de la población, evitando así cualquier contacto y garantizando el traslado inmediato.
Los pasajeros abandonarán el barco en grupos de cinco mediante lanchas, las cuales llegarán al muelle, ya que el puerto no cuenta con la infraestructura suficiente para recibir a pasajeros procedentes de cruceros. Y es que la decisión de escoger el puerto del archipiélago canario como fin de este viaje no ha sentado bien a la sociedad canaria en general, ya que consideran que se pone en peligro la salud pública de los canarios. Pero, por su parte, los expertos afirman que es el puerto "más cercano a un centro europeo" y que cuenta, además, con más medios.
Una vez en el muelle, los pasajeros serán conducidos por carretera, en principio en autobuses, directamente a la escalera del avión en el aeropuerto de Tenerife Sur (situado a diez minutos del puerto). Básicamente, nadie podrá salir del buque hasta que el transporte esté completamente preparado así como toda la zona perimetrada. En cuanto al cadáver de la persona fallecida, este también será evacuado, pero con un protocolo independiente.
Como se viene informando, el periodo de incubación puede oscilar, según la OMS, entre una y seis semanas. Es por ello que, en el caso de los españoles, una vez ingresados en el hospital de Madrid hay que establecer el día cero en el que han dejado de tener contacto con contagiados. No obstante, como han informado los pasajeros españoles, se encuentran bien.
Una vez finalizada la evacuación y comenzada la fase sanitaria, se procederá a la desinfección y gestión de la tripulación. Esta fase quedará bajo responsabilidad de Países Bajos, país de bandera de buque.
Pese a que la OMS haya mantenido informada a la población sobre el hantavirus, los trabajadores del puerto han manifestado disconformidad con respecto al desembarco de este crucero en Canarias. Los últimos datos actualizados por la organización es que hay cinco contagios confirmados y otros cuatro sospechosos.
Es por ello que el presidente de la Autoridad Portuaria de Tenerife, Pedro Suárez, ha tratado de "calmar los ánimos" a la población en una entrevista en TVE, ya que, según Suárez, esta gestión no tiene relación alguna con los trabajadores del puerto de Granadilla. Además, ha afirmado que es una intervención que ya se realizó durante la pandemia del Covid-19. No obstante, ha matizado que aún falta formalizar un documento de protocolización y que la distancia respecto a la costa tinerfeña