REGULACIÓN SANITARIA

El acceso de menores a vapeadores por canales no controlados dispara las alertas sanitarias

El acceso de menores a vapeadores a través de bazares y plataformas online sin control está encendiendo las alarmas. La venta sin verificación de edad, la presencia de productos sin garantías sanitarias y la falta de supervisión en canales no regulados sitúan el foco del debate en la necesidad de reforzar el control de los puntos de comercialización para proteger eficazmente a los jóvenes.

ondacero.es

Madrid |

Vapeadores inmovilizados por la Policía Local de Alicante | Ayuntamiento de Alicante

El acceso de menores a vapeadores en España a través de canales no regulados se ha convertido en una preocupación creciente desde el punto de vista sanitario y de protección del menor. Aunque la normativa europea establece exigentes requisitos para la comercialización de estos dispositivos, la realidad demuestra que muchos adolescentes siguen adquiriéndolos con facilidad fuera de los circuitos legales, en un mercado paralelo que escapa a cualquier supervisión efectiva.

Hoy en día, los menores pueden comprar vapeadores en bazares, comercios no especializados y plataformas online de terceros países como Amazon, AliExpress o Temu. En numerosos casos, estos productos se venden sin ningún tipo de verificación de edad, incorporan sabores y formatos claramente atractivos para el público juvenil y proceden de fabricación no controlada —mayoritariamente en China— sin haber pasado los estándares sanitarios exigidos en la Unión Europea. Además, se han detectado dispositivos que declaran no contener nicotina o líquidos cuando en realidad sí los incorporan, vulnerando de forma directa la normativa vigente y generando un riesgo añadido para la salud.

Investigaciones periodísticas con cámara oculta realizadas por UPEV han puesto de manifiesto esta realidad en distintos bazares, donde se han adquirido vapeadores por parte de menores sin que se solicitara ningún tipo de identificación. Este circuito paralelo es, precisamente, el que queda fuera de las garantías sanitarias, de los controles de trazabilidad y de las obligaciones de etiquetado que sí rigen en los canales oficiales.

Frente a esta situación, los productos que se comercializan a través de estancos y tiendas especializadas de vapeo están sujetos a controles estrictos. La normativa europea exige verificación de edad, límites en los ingredientes, etiquetado sanitario específico, notificación previa de productos y sistemas de trazabilidad que permiten conocer el origen y composición de los dispositivos. Estos requisitos establecen un marco regulado que, aunque no elimina el riesgo, sí introduce garantías claras y mecanismos de supervisión.

Mayor control, menos consumo

Si el objetivo prioritario es proteger a los menores —y existe consenso en que debe serlo— la evidencia apunta a que la clave no está únicamente en el producto, sino en el canal de venta. Restringir la comercialización de vapeadores exclusivamente a canales oficiales, regulados y fiscalizados, como estancos y tiendas especializadas, y prohibir su venta en bazares, plataformas generalistas y marketplaces internacionales permitiría cerrar la principal vía de acceso juvenil, retirar del mercado dispositivos sin control sanitario y asegurar que solo circulen productos que cumplan la normativa europea.

Client Challenge

La experiencia internacional muestra que cuanto más controlado está el canal, menor es el acceso de menores. Por el contrario, las prohibiciones indiscriminadas o la falta de supervisión efectiva tienden a reforzar el mercado ilícito, donde desaparecen las garantías y se multiplican los riesgos. En este contexto, reforzar la regulación del canal legal y cerrar las vías irregulares se perfila como la medida más eficaz para proteger a los menores y separar de forma clara el uso adulto regulado del consumo juvenil ilegal.