Madrid |
Estados Unidos ha anunciado oficialmente su salida de la UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
La Casa Blanca ha justificado la retirada por "motivos políticos y financieros". En un comunicado, el Gobierno estadounidense señaló que la UNESCO muestra un "sesgo persistente contra Israel" y que sus prioridades no siempre se alinean con los intereses estadounidenses. También creen necesario revisar el gasto en organismos internacionales.
No es la primera vez que esto ocurre: en 1984, bajo el mandato de Ronald Reagan, EEUU ya se retiró de la UNESCO, y volvió en 2003. Más recientemente, en 2017, durante el gobierno de Donald Trump, también se anunció la retirada, aunque en 2023 Joe Biden decidió regresar al organismo.
La decisión actual vuelve a tensar la relación de Estados Unidos con la comunidad internacional en materia de cooperación cultural y educativa. La UNESCO es conocida por promover la educación, la libertad de expresión, la ciencia y la preservación del patrimonio y la cultura en todo el mundo. Entre sus proyectos más reconocidos están la designación de sitios como Patrimonio Mundial, el impulso a la alfabetización y la protección de la libertad de prensa.
La retirada de uno de sus principales contribuyentes podría tener un fuerte impacto financiero en el funcionamiento de la organización. Esto se debe a que Estados Unidos aportaba una parte importante del presupuesto del organismo, por lo que su ausencia podría limitar proyectos en marcha o ralentizar nuevas iniciativas.
Desde París, sede de la UNESCO, su directora general ha lamentado la decisión y ha hecho un llamado al diálogo, afirmando que "la cooperación internacional es más necesaria que nunca en tiempos de crisis globales".