MUNDO

Trump asegura que se fotografió con Meloni "por pena" y la primera ministra italiana responde con la cancelación de una visita oficial

La anécdota revelada por el presidente de Estados Unidos supuestamente ocurrió durante la cumbre del G7. Las palabras del republicano han escalado la tensión diplomática, y la actitud de la Presidenta de Hermanos de Italia ha sido respaldada por Pedro Sánchez.

ondacero.es

Madrid |

El presidente estadounidense Donald Trump (derecha) y la primera ministra italiana Giorgia Meloni se dan la mano mientras posan para una foto en la Cumbre de Paz de Sharm El-Sheikh en Egipto. La reunión de jefes de Estado y de Gobierno tiene como objetivo discutir el apoyo a la Franja de Gaza tras el alto el fuego entre Israel y Hamás. | Europa Press-Suzanne Plunkett

Un comentario aparentemente anecdótico ha terminado por desatar un conflicto diplomático entre dos socios clave de Occidente. Las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una fotografía con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, durante la reciente cumbre del G7 en Évian (Francia), han provocado una reacción institucional inmediata en Roma y han tensado las relaciones transatlánticas en un momento especialmente sensible para la política internacional.

Un comentario que desata la polémica

Trump aseguró en una entrevista en la televisión italiana que accedió a fotografiarse con Meloni "por pena", insinuando que la dirigente italiana había insistido en ese encuentro. "Me rogó que me tomara una foto con ella. Me dio pena", afirmó el presidente estadounidense, añadiendo que Meloni "tenía muchísimas ganas" de ese gesto público.

Las declaraciones, realizadas en el programa 'L'Aria che tira', no tardaron en viralizarse y generar malestar en Italia, donde se interpretaron como un desprecio institucional hacia la jefa del Gobierno.

La respuesta de Meloni: "Italia no suplica"

La primera ministra italiana reaccionó rápidamente a través de un vídeo en redes sociales, en el que negó rotundamente la versión de Trump y mostró su malestar por el tono empleado. "No sé por qué el presidente de Estados Unidos se comporta así con sus propios aliados", afirmó.

Meloni calificó las palabras de Trump de "completamente inventadas" y lanzó un mensaje directo: "Pero una cosa hay que recordar: ¡Italia y yo no suplicamos". La dirigente italiana también cuestionó la actitud del mandatario estadounidense, reprochándole mayor dureza con aliados que con adversarios internacionales.

Primera consecuencia: cancelación de la visita a EE.UU.

La tensión ha tenido ya efectos concretos en la agenda diplomática. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, anunció la cancelación de su viaje oficial a Estados Unidos previsto para los días 21 y 22 de junio.

Según explicó, la decisión responde a las "graves y ofensivas palabras del presidente Trump hacia la primera ministra Giorgia Meloni", unas declaraciones que, subrayó, "ofenden a toda Italia". El gesto supone una señal clara de protesta institucional y evidencia el deterioro momentáneo de las relaciones bilaterales.

Apoyo europeo y reacción de Sánchez

El incidente ha trascendido el ámbito bilateral y ha encontrado eco en el seno de la Unión Europea. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó públicamente su respaldo a Meloni durante la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo celebrado en Bruselas.

"Toda mi solidaridad", afirmó Sánchez, quien calificó las palabras de Trump como un "ataque" difícil de encuadrar. "No es ni político ni personal. Realmente tampoco sé cómo calificarlo", añadió, señalando la sorpresa generada entre los líderes europeos.

Un nuevo choque entre Trump y algunos líderes europeos

El episodio se enmarca en una dinámica más amplia de relaciones complejas entre Trump y algunos socios tradicionales de Estados Unidos. Durante su trayectoria política, el mandatario ha protagonizado diversos desencuentros con líderes europeos, cuestionando en ocasiones la lealtad o el papel de aliados históricos dentro de la OTAN y el G7.

La polémica llega además en un momento clave para la coordinación occidental en asuntos como la seguridad europea, la guerra en Ucrania o las relaciones comerciales, donde la cohesión entre aliados resulta especialmente relevante.

En este contexto, el choque con Italia añade un nuevo foco de fricción que podría tener implicaciones más allá del terreno simbólico si no se reconduce en los próximos días.