Quién es James Comey, el exdirector del FBI imputado por el Gobierno de Trump por "falso testimonio"
Durante su etapa en el cargo investigó las posibles injerencias rusas en la campaña presidencial de 2016 que acabó con Donald Trump en la Casa Blanca.
El exdirector del FBI James B. Comey ha sido imputado por los delitos de "obstrucción al procedimiento en el Congreso" y "falso testimonio". Comey fue uno de los encargados de investigar la posible injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 que acabaron con Trump en la Casa Blanca por primera vez. De esta forma, se ha convertido en el primer ex alto cargo procesado por investigar el denominado "Russiagate".
Esta decisión se ha tomado menos de una semana después de que el presidente de los Estados Unidos, a través de su red social, Truth Social, animase a la fiscal general, Pam Bondi, a que investigase a posibles rivales políticos. De hecho, la propia Bondi ha manifestado a través de un comunicado publicado por la Oficina de Asuntos Públicos del Departamento de Estado que "nadie está por encima de la ley". En dicho texto, ha remarcado "el compromiso" de esta institución con "responsabilizar a quienes abusan de posiciones de poder para engañar al pueblo estadounidense".
Por su parte, la reacción de Trump tampoco se ha hecho esperar y, de nuevo, a través de su perfil de Truth Social ha compartido un mensaje de celebración: "¡Justicia en Estados Unidos!". El líder republicano ha calificado a Comey como uno "de los peores seres humanos que este país ha conocido". "Ha sido tan perjudicial para nuestro país durante tanto tiempo, y ahora está a punto de ser responsabilizado por sus crímenes contra nuestra nación", ha añadido.
¿Quién es James B. Comey?
Tiene 64 años y cuenta con una extensa hoja de servicio público, puesto que entre 2003 y 2005 fue fiscal general adjunto durante la presidencia de George W. Bush. Posteriormente, desde 2013 y hasta 2017, fue el director del FBI hasta que Trump le despidió durante su primer mandato.
Mientras estuvo al cargo de Oficina, investigó a Hillary Clinton por usar su correo privado para comunicarse de forma pública cuando era secretaria de Estado. A pesar de ello, en 2016 dictaminó que no presentaría cargos contra la que entonces era enemiga política de Trump.
Más tarde, en 2016, recibió el dosier Steele, por el que el FBI emprendió las investigaciones contra la campaña presidencial de Trump, puesto que se sospechaba que pudiese haber ciertas injerencias rusas. El citado dosier fue confeccionado por un exagente del M16 británico, publicado sin permiso y sin acabar en 2017. El documento tiene una extensión de 35 páginas y contiene "información bruta, no hechos establecidos, pero que servían de base para investigaciones futuras".