Qué hay detrás del "servilismo" de Mark Rutte con Donald Trump: ¿simple peloteo o una estrategia para proteger a la OTAN?
El equipo del secretario general de la OTAN defiende que su principal misión es mantener al presidente estadounidense dentro de la Alianza Atlántica, pero, ¿realmente es algo que pueda funcionar con alguien como Trump?
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Madrid |
La semana pasada se celebró la Cumbre Anual de la OTAN en Turquía, una cumbre que venía marcada por el gasto europeo en defensa, el apoyo a Ucrania y los ataques verbales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia sus aliados. ¿Qué conclusiones se sacan de este encuentro?
Eduardo Saldaña y David Gómez explican en El Orden Mundial de Julia en la onda que uno de los elementos que más presentes han estado durante toda la cumbre han sido "los desvaríos" de Donald Trump, que ha tenido "varias salidas del tiesto" a nivel de confusión. Por ejemplo, llamó a Vladímir Putin "señor Putin" o dijo "República Islámica de Japón" cuando quería hablar de Irán. Algo que podría quedarse en una anécdota, si no fuera porque Trump fue un "acosador" de Joe Biden cada vez que cometía un error y porque se está cada vez más poniendo el foco en hasta qué punto Donald Trump "está bien centrado mentalmente".
La actitud "servil" de Rutte ante Trump
Otro de los momentos de la cumbre ha sido el "alarde de servilismo del mamporrero oficial de la Alianza Atlántica, Mark Rutte": "Nos ha dejado momentos muy estelares y ese despliegue de servilismo que está haciendo con Donald Trump es el último clavo en el ataúd político de Rutte", aseguran Saldaña y Gómez.
Sin embargo, ese servilismo se encontró con un momento muy incómodo a raíz de la pregunta de un periodista danés, que le dijo que se sentaba junto al presidente estadounidense mientras hablaba de conquistar Groenlandia, arremetía contra aliados como España o hablaba sobre iniciar guerras comerciales, "cosas que el Mark Rutte de antes no parece que aprobaría", dijo el periodista. "¿Tiene esto algún efecto en tu autoestima cuando te sientas a su lado y te quedas ahí sin decir nada?".
Rutte se quedó "absolutamente noqueado" y contestó tímidamente asegurando que lo que hacía era reconocer los avances y los progresos que había hecho Donald Trump por la Alianza Atlántica.
¿Peloteo o estrategia?
Pero, pese a las críticas, parece que el secretario general de la OTAN no tiene intención de dejar sus adulaciones a Donald Trump, lo que lleva a preguntarse a los expertos internacionales hasta qué punto esa estrategia, si es que es una estrategia, le puede funcionar. La actitud de Mark Rutte hacia Trump es simple peloteo o hay algún otro tipo de intención detrás?
Explican que lo que defiende el equipo de Mark Rutte es que su principal misión es mantener a Trump dentro de la OTAN y evitar ese colapso de la organización. Desde ese enfoque, la adulación hacia él no sería tanto una sumisión, sino el precio a pagar por garantizar y transformar esa alianza. Pero en ese marco, todo vale entonces con Estados Unidos con tal de que Trump se mantenga tranquilo dentro de la organización: "Es una especie de política de apaciguamiento. Incluso, soportar cierto grado de humillación es aceptable para el secretario general de la OTAN".
Todo es más entendible si se observa la trayectoria política de Mark Rutte
Explican Saldaña y Gómez que si uno se fija en la trayectoria política del secretario general de la OTAN, esta estrategia no es nueva: "Ya cuando era primer ministro neerlandés entre 2010 y 2024, a Rutte se le conocía como 'Teflón Mark' por esa capacidad que tenía para sobrevivir a cualquier escándalo y también para formar alianzas muy dispares".
De hecho, como jefe de Gobierno neerlandés logró diferentes apoyos parlamentarios desde la izquierda verde hasta esa derecha radical de elegir builders. Así que vemos que Rutte ya, a lo largo de su historia, sí que se ha caracterizado por el pragmatismo. Pero ese pragmatismo que intenta cultivar Rutte "no está claro que le vaya a funcionar tanto con Donald Trump, por ejemplo, con Groenlandia. Pero lo que es evidente es que por el camino, lo que está haciendo es dilapidar la dignidad y la credibilidad de los aliados europeos", explican.