Miles de manifestantes han salido de nuevo este sábado a las calles del centro de Minneapolis para denunciar la actuación de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que disparó y mató a una mujer, Renee Nicole Good, el pasado miércoles.
El Comité de Acción por los Derechos de los Inmigrantes de Minnesota ha convocado una manifestación bajo el lema "ICE fuera de Minnesota" en el parque Powerhorn de la ciudad, muy cerca del lugar en el que Renee Good fue abatida por los disparos del agente Jonathan Ross, miembro de una unidad táctica del ICE.
Dirigentes locales, incluido el gobernador, Tim Walz, han defendido la necesidad de implicar a la Oficina de Arrestos Criminales de Minnesota en el caso, pero desde este organismo han denunciado que la Oficina Federal de Investigación (FBI) les ha vetado el acceso a material clave del caso. El FBI ha asumido la investigación en solitario.
El jueves por la tarde ya hubo cientos de personas exigiendo la salida del ICE en Minneapolis a pesar de la lluvia. El viernes hubo nuevas protestas en medio de un ambiente de tensión y fueron detenidas 30 personas, que posteriormente quedaron en libertad.
La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, ha afirmado que Good perpetró "un acto de terrorismo doméstico", mientras que el presidente Donald Trump ha acusado a la mujer de "atropellar" a un agente en un mensaje que incluye un vídeo en el que no se aprecia ningún atropello.
Este incidente se enmarca en una campaña específica de la Administración federal estadounidense, que ha enviado 2.100 agentes adicionales a Minneapolis. El viernes se anunció además el traslado de 1.000 agentes más del Servicio de Protección de Fronteras y Aduanas.
Ilhan Omar, una de las caras visibles del ala progresista del Partido Demócrata y miembro de la Cámara de Representantes por el 5.º Distrito de Minnesota, ha denunciado que se le denegó el acceso al centro de procesamiento del ICE en Minneapolis en la mañana de este sábado, cuando estaba acompañada de otras dos congresistas del estado, Angie Craig y Kelly Morrison.
"Poco después de dejarnos entrar vinieron dos funcionarios y nos dijeron que habían recibido un mensaje por el que ya no se nos permitía estar en el edificio y que habían retirado la invitación", ha explicado Omar, según recoge la filial local de la cadena CBS.
Craig ha señalado que les explicaron que, como la financiación para el centro procedía de la Gran y Bella Ley impulsada por Donald Trump, "nos denegaban el acceso". Morrison ha añadido que la población "no quiere al ICE aquí ni ahora" y ha pedido una investigación minuciosa y transparente sobre lo ocurrido con Renee Good.