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Miguel Ángel Revilla relató en Onda Cero cómo le impactó su encuentro con José Mujica: “Como una terapia”

Ambos mantuvieron un encuentro de tres días que Revilla describió en los micrófonos de Onda Cero.

La reflexión viral de José Mujica que es una lección de vida: "Siempre vale la pena"

ondacero.es

Madrid |

El expresidente de Uruguay, José Mujica, falleció este martes a los 89 años, tras una larga lucha contra un cáncer de esófago. La noticia fue confirmada por el actual presidente del país, Yamandú Orsi, en un emotivo mensaje: “Con profundo dolor comunicamos que falleció nuestro compañero Pepe Mujica. Presidente, militante, referente y conductor. Te vamos a extrañar mucho, viejo querido”.

En medio del duelo por la pérdida de una de las figuras políticas más queridas y coherentes de América Latina, cobran aún más sentido las palabras que Miguel Ángel Revilla dedicó a Mujica en una entrevista concedida a Isabel Gemio en Onda Cero hace unos meses. En aquella conversación, el expresidente cántabro compartió con entusiasmo lo que supuso para él pasar tres días junto al expresidente uruguayo: “Para mí fue como una terapia”.

Revilla recordó que el encuentro surgió de forma inesperada. Mujica había leído su libro Ser feliz no es caro, en el que Revilla expresaba su deseo de conocerle en persona: “Dije que me quedaban dos sueños por cumplir: conocer a Pepe Mujica y al Papa. Y creí que el primero, quizá, podría cumplirse. Lo que nunca imaginé es que viniera él a Cantabria, con su mujer, para verme. Fue increíble”.

Durante aquellos días compartieron conversaciones, comidas, risas y una conexión humana profunda. Revilla describió la experiencia como transformadora: “Fue estar tres días con la calma absoluta. Su forma de hablar, de pensar, la serenidad con la que aborda la vida... fue como una terapia para mí”.

Uno de los momentos más emocionantes fue la charla que Mujica ofreció a 500 estudiantes en un instituto público. Revilla quedó impresionado por la atención de los jóvenes: “Estaban extasiados escuchándole. Voy a hacer una copia de esa charla y enviarla a todos los colegios de Cantabria. Lo que dijo ese hombre hay que escucharlo”.

Lo que más impresionó a Revilla fue la bondad intacta de Mujica, incluso después de haber pasado 15 años en prisión, siete de ellos prácticamente en aislamiento: “No guarda rencor. No tiene odio. Habla con firmeza sobre el capitalismo, pero sin faltar al respeto. Tiene una humanidad que asombra”.

El expresidente cántabro también relató una anécdota reveladora en el aeropuerto, donde Mujica, al ver una mesa sucia en una cafetería, la limpió sin dudarlo antes de sentarse: “Lo hizo con una naturalidad absoluta. Sin pose. Y cuando la gente se dio cuenta de quién era, se acercaban emocionados. Le decían: ‘Usted es mi referencia ética’. Y él contestaba: ‘No es por mí. Es que la gente necesita creer en algo’”.

Aquel encuentro dio pie a una amistad que, según Revilla, continuaría con una futura visita a Uruguay, invitado por el propio Mujica. “Ya me llamó para que vaya en febrero, que hay un río donde se pesca bien. Él sabe que me gusta pescar. Lo que me asusta son las 12 horas de vuelo”, comentó entre risas.

En el recuerdo de Revilla quedó también el Mujica más cotidiano: el que disfruta comiendo alubias, chuletón y una buena botella de vino. Y también el que canta canciones uruguayas con emoción.

Ahora, con el fallecimiento de Mujica, aquellas palabras de Revilla resuenan con especial fuerza. “Una persona normal no debería ser noticia”, dijo en esa entrevista, “pero cuando alguien como Mujica, después de todo lo vivido, conserva la humildad y la claridad… entonces sí, eso sí es noticia”.