la primera de la mañana

Marta García Aller destaca al "hombre de la ensalada" en el intento de asesinato contra Trump: "Es peligrosa la indiferencia"

La periodista de Más de uno ha mostrado su sorpresa ante el comportamiento de uno de los invitados en la cena del hotel Hilton que permaneció impasible en su asiento pese a las alertas del equipo de seguridad del presidente.

Marta García Aller

Madrid |

Me preocupa el hombre de la ensalada. Es tentador convertirle en héroe, pero no simboliza nada bueno. El hombre de la ensalada es como se ha apodado al hombre tranquilo, vestido de smoking, que el sábado por la noche, mientras el caos se adueñaba del salón de baile del Hilton de Washington, se quedó sentado, muy tranquilo, comiendo su ensalada de burrata en la cena de corresponsales.

Los demás se tiraron al suelo después de oír disparos. Decenas de agentes del servicio secreto empezaron a correr entre las mesas de la gala, pusieron a salvo a Donald Trump y gritaron que todos a cubierto. Hubo mucho desconcierto. Algunos de los periodistas presentes contaban que, mientras estaban bajo las mesas no sabían cuantos atacantes había, si los hombres armados que estaban tomando el lugar eran atacantes o del servicio de seguridad. Un hombre había intentado acceder a la sala para matar a Donald Trump. Otra vez. Y van tres.

Pero esta última, la del sábado, fue con casi toda la plana mayor del Gobierno presente (6 de 7 en la línea de sucesión) y cientos de periodistas. Y, en medio del caos, las cámaras de la CNN captaron al hombre de la ensalada comiendo tranquilamente. Luego explicó que su smoking era nuevo, que no quería mancharlo, que tiene problemas de espalda que le impiden agacharse y que quería observar tranquilamente porque está acostumbrado a esas cosas.

La violencia está aumentando, se va normalizando. En especial la violencia política. En EEUU, tanto de extrema izquierda como desde la extrema derecha. Un tercio de estadounidenses cree que la manera de encarrilar la nación es la violencia. ¡Un tercio! Es uno de los síntomas de desestabilización de las democracias de los que alerta Barbara Walter en su libro "Cómo empieza una guerra civil". Ningún país está a salvo, dice. Y el riesgo aumenta cuando fomentar las tensiones se vuelve rentable.

Eso es lo preocupante del hombre de la ensalada. Que, en medio de esta creciente sensación de que en cualquier momento puede pasar cualquier cosa, nos vayamos insensibilizando a la violencia y nos quedemos mirando.

¿Moraleja?

Contra la violencia

es peligrosa la indiferencia