La primera de la mañana

Marta García Aller destaca el ejemplo que supone la tarjeta roja que ha retirado Trump: "No es lo más grave, pero sí lo más fácil de entender"

La periodista de Onda Cero ha explicado como se trata de una imagen clara de cómo el presidente de Estados Unidos se relaciona con el poder y las reglas, y que se ha reflejado también en su política exterior.

Marta García Aller

Madrid |

Con la tarjeta roja del Mundial que Trump presume de haber conseguido anular solo con una llamada al presidente de la FIFA, pasa como con las joyas de Zapatero. No es necesariamente el escándalo más grave el que más repercusión tiene, sino el que todo el mundo entiende. El que más memes provoca.

Y que el presidente Trump, disconforme con una tarjeta roja, que, por cierto, ni siquiera sabía qué significaba expulsión antes de que se lo explicaran, consiga con una llamada a Infantino que se anule la sanción, es seguramente lo que mejor idea da de cómo Trump entiende el poder y las reglas. No le importa lo segundo, solo lo primero. Y da cuenta de por qué tanta gente teme que las elecciones de medio mandato no vayan a ser limpias.

La tarjeta roja no es lo más grave que ha hecho un presidente que tiene en vilo a la OTAN, que amenazo con invadir Groenlandia, bombardeó Irán sin aclarar las razones y alentó la toma del Capitolio. Pero lo de la tarjeta roja lo entiende todo el mundo.

Es como lo de Zapatero. Lleva ocho semanas sin explicar la procedencia de unas joyas millonarias que aparecieron en el registro de la UDEF en su despacho, ni aclarar siquiera si han cotizado a Hacienda lo que corresponde. No es lo más grave, en medio de unas investigaciones judiciales que incluyen organización criminal, tráfico de influencias y blanqueo de capitales. Pero sí lo más fácil de entender. Desde el 19 de mayo Zapatero no ha tenido tiempo de aclarar ni ante la opinión pública ni ante el juez si esas joyas de 1,3 millones son un regalo o una herencia ni cuánto a cotizado por ellas.

Es el mejor ejemplo de cómo el ex presidente socialista entiende a estas alturas la rendición de cuentas y lo público. Bueno, y no solo el ex presidente, el presidente también, porque Sánchez no ha visto necesario que Zapatero dé más explicaciones ni que devuelva las joyas si correspondiera. Tarjeta roja a la regeneración.

¿Moraleja?

Entre tanta amenaza, qué paradoja

escandalizarnos por la tarjeta roja