Toño López-Carrasco | Agencias
Madrid |
Tras las noticias que llegaban desde Estados Unidos la pasada noche, en la que se afirmaba que Irán y el Gobierno de Trump habían llegado a un principio de acuerdo para abrir el estrecho de Ormuz, hoy las informaciones no son tan alentadoras. Desde el régimen iraní se afirma que la firma no es inminente pese a los avances en las negociaciones de paz debido a lo que consideró "cambios frecuentes" en las posturas de los responsables estadounidenses.
"Es cierto que hemos llegado a conclusiones sobre muchas cuestiones en discusión, pero eso no significa que la firma de un acuerdo sea inminente", aseveró el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, en una rueda de prensa. Bagaei reiteró, además, que las negociaciones en estos momentos están centradas en el fin de la guerra y no en el programa nuclear iraní, cuestión que se dejará para más adelante.
Durante el día de ayer, Marco Rubio aseguró que era posible que hubiera "buenas noticias" sobre el estrecho de Ormuz, aunque no quiso aventurarse demasiado, advirtiendo de que este acuerdo no sería una resolución definitiva: "Hemos avanzado algo en las últimas 48 horas en un esquema que, si tiene éxito, podría dejarnos no solo con un estrecho completamente abierto", declaraba desde Nueva Delhi.
Desde medios iraníes se afirmaba que el acuerdo prevé la suspensión temporal de las sanciones petroleras contra Teherán, la liberación parcial de fondos iraníes y la apertura progresiva de Ormuz. El acuerdo incluiría la "recuperación gradual del volumen de tránsito marítimo existente antes de la guerra" en el estrecho de Ormuz, bloqueado desde el 28 de febrero.
Además, apuntan que "lo que contemplaría el posible acuerdo no sería una vuelta completa a la guerra, sino únicamente la recuperación del volumen de tránsito de buques existente antes del conflicto".
Por su parte, Pakistán ha confirmado que "las cosas avanzan en la buena dirección" de cara a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán: "Esperamos y rezamos porque la paz sea restablecida, y se ha cubierto mucho terreno. Las cosas avanzan en la buena dirección".
Así, ha destacado que Pakistán está jugando "un papel sincero para mediar entre Estados Unidos e Irán" y ha alabado la labor del jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, de quien ha dicho que "ha jugado un papel muy importante" para acercar posturas entre las cúpulas de ambos países.