Madrid |
El exministro de Transporte de Rusia, Roman Starovoit, fue encontrado muerto este lunes en su vehículo en el distrito de Odintsovo, a las afueras de Moscú, apenas unas horas después de ser destituido por el presidente Vladímir Putin. Según el Comité de Instrucción ruso, la causa principal de su muerte podría ser el suicidio, ya que fue hallado con una herida de bala en su coche particular.
Starovoit, de 53 años, asumió el cargo de ministro en mayo de 2024 en medio de una crisis en el sistema de transporte ruso, agravada por ataques con drones y sabotajes atribuidos a Ucrania. Su salida fue inesperada y se produce tras fuertes críticas por el caos aéreo del fin de semana anterior, que incluyó casi 500 vuelos cancelados y más de 2.000 retrasos. En su reemplazo, Putin nombró a Andréi Nikitin, antes viceministro, destacando su trayectoria.
La repentina destitución y muerte de Starovoit coinciden con un aumento de tensiones y problemas en la infraestructura de transportes del país.
Starovoit fue un alto funcionario del gobierno y su muerte se produce en un contexto de creciente inestabilidad política y económica. Las autoridades rusas han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento, mientras que los medios especulan sobre posibles presiones internas y externas que podrían haber influido en su decisión.
Putin ha expresado su pesar por la pérdida y ha asegurado que se tomarán medidas para garantizar la estabilidad en el sector del transporte.
La muerte de Starovoit se suma a una serie de incidentes similares en Rusia en los últimos años, que han alimentado teorías sobre posibles purgas políticas o represalias dentro del aparato estatal. Sin embargo, hasta el momento no se han presentado pruebas concluyentes que respalden estas hipótesis.
La situación en Rusia continúa siendo incierta, y la muerte de Starovoit añade un nuevo capítulo a una serie de eventos que han puesto en duda la solidez del régimen de Putin.