El giro radical de las tecnológicas y cómo Silicon Valley ya no es "un espacio progresista": "El objetivo es que un CEO gestione el Estado"
Los expertos de El orden mundial han analizado el cambio que están impulsando las empresas tecnológicas y cómo hay cada vez más CEO que creen en ellas como las defensoras del mundo y de un modelo concreto de país.
Madrid |
Esta semana se ha viralizado un tuit de Alex Karp, el CEO de la empresa estadounidense de ciberseguridad Palantir, que es una especie de manifiesto en el que expone todas sus ideas y que no ha dejado a nadie indiferente. Tal y como han explicado en El orden mundial en Julia en la onda el objetivo que persiguen es acabar con la democracia y que las empresas sean las que dominen el mundo y gobiernen los países.
La empresa fue fundada en 2004 y su función consiste en recopilar y analizar datos a "unos niveles estratosféricos", en palabras de los expertos. Aunque se creó justo después del 11S con el objetivo de ayudar a Estados Unidos, ha ido evolucionando y diversificando su actividad, aunque siempre ha mantenido "una relación muy estrecha" con las agencias federales estadounidenses y con el gobierno, ya que trabaja para la CIA, el ICE, el FBI y el Departamento de Defensa estadounidense.
La fundó Peter Thiel, que también fundó previamente Paypal, pero él decidió que no iba a ser el CEO y puso al frente a uno de "los perfiles más extravagantes actualmente de este sector", según los periodistas. Alex Karp es filósofo, se declara discípulo de Habermass y lo llamativo es que antes era una persona con un perfil "muy progresista, el típico perfil de Silicon Valley de familia racializada, que creía en la democracia y en el progreso".
Silicon Valley ya no es ese lugar de progreso y libre mercado
Sin embargo, sus ideas han cambiado hasta el extremo opuesto. Ahora, en sus discursos, hay tintes xenófobos y racistas con el objetivo de "defender la civilización occidental" y Estados Unidos, mientras que la democracia ha quedado en un segundo plano. "¿Sabes cuál es el problema que tienen en Europa? Ninguno de sus líderes cree que va a existir en 50 años", dice en una de sus charlas.
Además, Karp ha escrito un libro y es un ejemplo de que Silicon Valley ya no es ese lugar centrado únicamente en la tecnología, sino que ahora está intrínsecamente relacionado con la política. Según Julia Otero, en el manifiesto se ve "claramente" que "a este tipo le molesta la democracia" porque es "un lastre".
Acelerar las tensiones políticas para que colapse la democracia en Estados Unidos
Peter Thiel también juega un papel importante porque es "uno de los principales representantes" del movimiento "reaccionario" que se está instalando en Silicon Valley. "Estos neorreaccionarios creen que los valores de la democracia han provocado la decadencia de Occidente y es incompatible con la libertad", han declarado los expertos en Julia en la onda.
¿El objetivo? "Alimentar, acelerar las tensiones políticas para que colapse la democracia en Estados Unidos y de este modo implantar un régimen autoritario en el que el Estado se gobierne como si fuera una empresa, que sea un CEO el que gestione ese Estado", ha sentenciado El orden mundial.
El papel de la tecnología y su objetivo para acabar con la democracia
Y es que Thiel ya ha dejado caer en muchas ocasiones que la tecnología es el camino para acabar con la democracia. "Tal vez podamos cambiar el mundo unilateralmente a través de métodos tecnológicos sin tener que estar todo el día convenciendo a la gente y pidiéndoles apoyo", decía en una conferencia.
Palantir, además de trabajar para el Gobierno estadounidense, también financió en 2022 la carrera al Senado del actual vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance. Trabajó con Peter Thiel antes de meterse en política, por lo que entre ellos hay una gran relación.
El problema es que son cada vez más los CEO que han dejado de creer en Silicon Valley como "ese espacio progresista de democracia liberal y libre mercado" y ahora piensan que estas empresas "tienen que ser las defensoras de un modelo de país", ha advertido El orden mundial. Estas empresas ven que su función ya no es ayudar a la gente, sino "defender y proteger la vida".
La IA como salvadora de la humanidad
Ahora, con la irrupción de la inteligencia artificial, desde estas empresas lo ven como la llegada de un nuevo Jesucristo. De hecho, Peter Thiel ha dado conferencias sobre satanismo en las que decía que quienes iban contra la IA son el anticristo. "Están convencidos de que están desarrollando una tecnología que va a llevar a la humanidad a un punto mejor y la democracia tiene que quedar en segundo plano", han apuntado.
Lo que ellos buscan es que la gente invierta en IA porque "nos va a ayudar a protegernos y va a disminuir la estructura del Estado y hacerlo más eficiente y sustituir todo ese funcionariado que creen que es un lastre". Y todo con el apoyo del gobierno federal y lo que las administraciones les dan para su desarrollo.