La Fundación Nobel asegura en un comunicado que los premios "no pueden transmitirse ni siquiera simbólicamente"
La Fundación ha emitido este comunicado después de que Corina Machado le entregara su medalla al presidente Trump después de la reunión que ambos mantuvieron en la Casa Blanca.
Madrid |
La Fundación Nobel ha emitido un comunicado para aclarar que "un premio no puede, ni siquiera simbólicamente, transmitirse ni distribuirse". El Instituto noruego se ha pronunciado después de que María Corina Machado, última ganadora del Premio Nobel de la Paz, le entregara al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, su medalla.
Según la Fundación, los premios se dan a "quienes hayan aportado el mayor beneficio a la humanidad", respetando así la voluntad de Alfred Nobel y sus estipulaciones. Asimismo han confirmado que aunque la medalla o el diploma pasen a manos de otra persona "esto no altera la identidad del ganador del premio". Por lo tanto, aunque Corina se lo haya entregado a Trump, la ganadora sigue siendo ella.
El Comité no hace valoraciones sobre los procesos políticos en los que participan los galardonados
En el comunicado, la Fundación insiste en que "un galardonado no puede compartir el premio con otros ni transferirlo una vez anunciado" y que el Premio no se puede revocar ni rechazar. "La decisión es definitiva y se aplica para siempre", han subrayado.
De igual manera, el Comité Noruego ha indicado que su función no es "comentar a diario sobre los galardonados con el Nobel de la paz ni los procesos políticos en los que participan" y que si algún miembro hace alguna declaración debe entenderse como "responsabilidad propia". "El Comité no hace comentarios sobre las declaraciones, decisiones ni acciones posteriores", han apuntado.
Algunos ganadores han vendido o donado sus premios
Además, han puesto varios ejemplos de galardonados que han regalado o vendido sus medallas, porque no hay "restricciones" acerca del uso que un galardondo pueda hacer de la misma, del diploma o del premio, lo que es lo mismo, tiene "ibertad para conservar, regalar, vender o donar estos artículos".
Es el caso de Kogi Annan, premio de la paz 2001. Su mujer donó la medalla y el diploma a la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, donde ahora se exhiben permanentemente. Dmitry Muratov, que lo ganó en 2021, vendió su medalla y diploma y el dinero total lo donó a UNICEF para los niños refugiados ucranianos.
La medalla que se entrega a los galardonados está fundida en oro de 18 quilates, pesa 196 gramos y mide 6,6 centímetros de diámetro. Fue diseñada por el escultor noruego Gustav Vigeland en 1901. El anverso presenta un retrato de Alfred Nobel, mientras que el reverso muestra a tres hombres desnudos abrazados, símbolo de la fraternidad.