Un "progreso sustancial", así ha resumido el representante estadounidense y secretario del Tesoro, Scott Bessent, las reuniones entre China y Estados Unidos para abordar la situación de los aranceles que incumbe a ambas potencias.
Bessent ha explicado a los medios que proporcionará este próximo lunes un recuento detallado de las negociaciones, caracterizadas por su "elevado nivel de productividad", según declaraciones recogidas por la cadena Fox News. Asimismo, el representante ha apreciado el "interés" exhibido por sus interlocutores, comenzando por el viceprimer ministro chino, He Lifeng, jefe de la delegación de Pekín.
Por su parte, el representante de Comercio, Jamieson Greer, ha resaltado la rapidez con la que han sido "capaces de llegar a acuerdos, lo que refleja que las diferencias quizás no eran tan grandes" como pensaban.
En este sentido, Greer ha recordado que el objetivo es resolver el déficit comercial "masivo" de Estados Unidos y que el Gobierno del presidente Donald Trump decidió declarar como "emergencia nacional". Greer ha detallado que Estados Unidos tiene confianza en que el acuerdo que se ha alcanzado en Suiza -del que ninguno ha ofrecido detalles- con sus "socios chinos" contribuirá a resolver ese déficit.
La disputa comercial fue provocada por el presidente estadounidense el mes pasado, cuando anunció aranceles generalizados sobre casi todos los países del mundo, que ahora están sujetos a una suspensión de 90 días mientras se llevan a cabo las negociaciones.
Estas declaraciones apuntan, al menos de forma inicial, a una desescalada de la guerra comercial en la que ambas potencias se encuentran inmersas desde principios de abril, con aranceles cruzados de 145% para los productos chinos y de 125% para los estadounidenses, que en la práctica equivalen a niveles de embargo comercial.