ESTADOS UNIDOS

Estabilización, recuperación y transición: las tres fases del plan de Estados Unidos sobre Venezuela

R.G.

Madrid |

Donald Trump en una foto de archivo | Europa Press

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó este miércoles un plan de tres fases para Venezuela tras la reciente captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.

Rubio presentó la estrategia como un enfoque estructurado para evitar el colapso del país sudamericano y conducirlo hacia un futuro más estable, aunque no ofreció muchos detalles operativos sobre la fase política final.

Fase 1: Estabilización

La primera fase, según Rubio, se centra en la estabilización inmediata de Venezuela. El objetivo, dijo, es evitar que el país "descienda al caos" en el vacío de poder generado por la detención de Maduro. Como herramienta clave de esta etapa, el gobierno estadounidense está ejecutando lo que él llamó una "cuarentena" petrolera, que incluye la incautación de buques y de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano que permanecerían bloqueados por las sanciones.

Ese crudo, explicó, será vendido en el mercado internacional a precios plenos, en contraste con los descuentos que, según él, ofrecía Venezuela hasta el momento. El producto de esas ventas será gestionado por Estados Unidos, con la promesa de que se destinará "de manera que beneficie al pueblo venezolano", evitando la corrupción y el uso por parte del régimen anterior.

Rubio defendió esta "cuarentena" como una forma de maximizar la influencia estadounidense y ejercer presión política y económica sobre las autoridades venezolanas.

El presidente Trump anunció a última hora de este miércoles que, como parte del nuevo acuerdo sobre el crudo, Venezuela solo comprará productos estadounidenses con los ingresos que obtenga del petróleo.

Fase 2: Recuperación

La segunda fase, a la que Rubio se refirió como la de recuperación, busca reactivar la economía venezolana bajo condiciones favorables. Según sus declaraciones, esto implicaría garantizar que empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano "de manera justa", lo que podría atraer inversiones y dinamizar sectores clave como el energético y el petrolero.

Pero Rubio no limitó esta etapa a lo económico. También señaló que el plan contempla un proceso de reconciliación nacional que incluiría la amnistía y posible liberación de líderes de la oposición, así como su regreso al país si estaban fuera o en prisión, con el propósito de reconstruir la sociedad civil y fomentar un entorno político más abierto y plural.

Aunque Rubio subrayó la importancia de esta fase de recuperación, no detalló con precisión cómo se implementarán estos cambios ni qué rol tendrían las autoridades interinas venezolanas o los actores políticos locales en ese proceso, un punto que genera incertidumbre sobre la viabilidad y el alcance real de estas reformas.

Fase 3: Transición

La tercera etapa, que Rubio identificó como la de transición, fue la que recibió menos desarrollo en sus explicaciones. El secretario de Estado dijo que eventualmente debería abrirse un camino hacia una nueva etapa política en Venezuela, aunque no ofreció plazos ni criterios concretos sobre cómo se lograría esa transición, dejando ese aspecto en términos generales.

Rubio insistió en que este esquema no es improvisado y que algunas de sus fases podrían solaparse en el tiempo, dependiendo de cómo evolucione la situación sobre el terreno y la respuesta de los diferentes sectores dentro de Venezuela.