Madrid |
Tras la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un plan para la paz en Gaza y darle 48 horas a Hamás para aceptarlo, el grupo islamista ha anunciado que acepta liberar a "todos los rehenes, vivos y muertos". Sin embargo, Hamás no va a aceptar el plan de Trump tal y como está propuesto, sino que está "dispuesto a entrar en negociaciones inmediatas, a través de los mediadores, para discutir los detalles del mismo".
Por lo tanto, aunque la liberación de los rehenes era uno de los puntos clave de los 20 propuestos en el plan de Trump, hay otros con los que Hamás no está de acuerdo. Por ello se prevé una negociación intensa hasta llegar al acuerdo definitivo. Mientras tanto, el Gobierno de Israel ha anunciado que se está preparando para implementar "inmediatamente" la primera fase del plan.
Una de las exigencias de Trump es la desmilitarización de Hamás y que el grupo islamista no gobierne "ni directa ni indirectamente", sino que Gaza sea administrada por un comité tecnocrático supervisado por una "Junta de la Paz" presidida por el propio Trump. Este es el punto clave esencial en el que Hamás ha puesto el foco.
Hamás sí está conforme con que un Gobierno tecnocrático administre la Franja, pero ha pedido la creación de un marco nacional integral "en el que Hamás participará de manera activa y responsable". Asimismo, ve fundamental que los derechos "inalienables" del pueblo palestino estén ligados "a una postura nacional palestina unificada".
Del mismo modo, el plan de Trump establece el alto el fuego inmediato en Gaza, la retirada del Ejército israelí de manera progresiva al mismo tiempo que se le dará poder a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), el envío de toda la ayuda humanitaria necesaria a través de las Naciones Unidas y que Israel se compromete a no ocupar ni anexarse Gaza.
Antes de que Hamás emitiera una respuesta, el presidente de Estados Unidos ya había avisado de que se desataría "un infierno como nunca antes se ha visto contra Hamás". Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, advirtió de que continuaría asediando Gaza "hasta terminar el trabajo": "Se puede hacer por las buenas o por las malas".
Por el momento, el gobierno israelí se está preparando para poner en marcha "inmediatamente" la primera fase del plan de Trump, pero no se ha pronunciado acerca de las negociaciones que el grupo islamista quiere llevar a cabo.
Hamás ha manifestado que estas negociaciones se llevarán a cabo a través de los mediadores, en este caso Qatar y Egipto. Ambos países, a través de comunicados, han celebrado que Hamás acepte el plan y confían en que "lleve a todas las partes a estar al nivel de responsabilidad necesario", en palabras de Egipto.
Por su parte, el portavoz del ministerio catarí de Exteriores, Majed al Ansari, ha confirmado que el gobierno de este país ya está trabajando con sus socios de cara a la mediación "con el objetivo de garantizar un camino hacia el fin de la guerra". Asimismo, desde varios medios israelíes, han informado que el enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, está viajando a Egipto.