Un alemán es condenado a prisión, cambia de sexo y es trasladado a una cárcel de mujeres
Este agitador asegura que lo ha hecho "para burlarse de las autoridades", según medios de su país.
Madrid |
Sven Liebich, conocido a partir de ahora como Marla-Svenja Liebich, cumplirá condena por delitos de incitación al odio en una cárcel para mujeres tras cambiar de sexo, aprovechando la nueva normativa de la Ley de Autodeterminación, que entró en vigor en noviembre del año pasado.
Liebich era un extremista alemán al que condenaron hace dos años a 18 meses de cárcel por delitos, entre los que incluyen incitación al odio, mientras que en 2024 se iba gestionando la condena, solicitó por la vía legal un cambio de sexo, para el cual presentó una declaración personal, ya que desde el pasado mes de noviembre la ley no requiere de informes médicos ni operaciones de cambio de sexo.
Debate en Alemania
Desde Alemania dudan bastante que este cambio de sexo sea totalmente verídico, ya que esta ley de autodeterminación ha sido algo muy criticado por los círculos neonazis que frecuentaba Liebich. Es más, varios medios se han hecho eco de lo que dijo por redes sociales, donde aseguraba que lo hacía "para burlarse de las autoridades" y de la propia legislación. Por este motivo, se le podría solicitar un informe médico o psicológico para asegurar su principal motivación.
Tras las elecciones alemanas, el SPD y la CDU/CSU, partido socialdemócrata y la alianza democristiana respectivamente, acordaron revisar los términos de esta ley para que no sea tan aperturista. Según la vicepresidenta de CDU/CSU, Andrea Lindholz, el gobierno estaba "perdiendo el norte" con esta ley. En esta misma línea se enfocaba Alexander Hoffmann, jefe de la CSU, que aseguraba que "esta ley abre la puerta a abusos en el cambio de sexo".
Liebich, un personaje ideológico
Liebich se hizo popular en su ciudad, Halle, como agitador político más que como un ideólogo. La justicia alemana vio como sus discursos públicos sobrepasaban los límites establecidos por la ley de la libertad de expresión y por eso lo condenaron en primera instancia.
Tras asegurar que este cambio de sexo lo hacía para reírse del sistema, interpuso varias denuncias hacia medios que se refirieron a su persona en masculino en lugar de femenino, denuncias que fueron rápidamente anuladas por la justicia. Ahora como parte de su provocación, a su vestuario extravagante, ha sumado un bigote frondoso.