Voces en el PSOE no se cierran a una abstención en Extremadura: "Nos pueden llamar y sentarnos"
María Guardiola explora nuevas opciones ante el posible no de Vox a su investidura.
El puzle político extremeño suma una nueva incógnita a su ya complejo encaje: la posible abstención del PSOE para facilitar la investidura de María Guardiola. En un escenario marcado por la difícil relación entre el PP y Vox, la hipótesis de un movimiento socialista ha irrumpido como elemento inesperado.
La propia Guardiola ha reclamado públicamente esa abstención, mientras algunas voces socialistas han sugerido que, si el PP quiere explorar esa vía, debería iniciar contactos formales. Sin embargo, la dirección regional del PSOE niega que haya existido tal petición y mantiene un rechazo frontal a facilitar el acceso del PP al Ejecutivo autonómico.
La fecha clave para esta investidura está marcada en el calendario parlamentario, ya que debe celebrarse antes del 3 de marzo. En la primera votación, el reglamento de la Asamblea de Extremadura exige mayoría absoluta, un respaldo que Guardiola solo podría alcanzar con el 'sí' de Vox.
Las conversaciones entre PP y Vox han sido frecuentes en las últimas semanas, pero sin avances tangibles en los últimos días. La suma de ambos partidos garantizaría la mayoría absoluta, aunque las exigencias programáticas y de representación institucional planteadas por la formación de ultraderecha mantienen encallada la negociación.
La alternativa de que el PSOE apoye a la candidata popular se da por descartada. La portavoz parlamentaria socialista, Piedad Álvarez, ha reiterado que "no hay ninguna posibilidad" de replantear el voto negativo. "No, no y no", ha enfatizado, al subrayar que su partido es "la alternativa y no la muleta de la derecha y la extrema derecha".
A la controversia se añade la discrepancia sobre si el PP ha solicitado formalmente la abstención. Guardiola aseguró que ya lo había hecho, pero tanto el presidente de la gestora socialista, José Luis Quintana, como la propia Álvarez lo niegan con rotundidad.
La abstención, solo viable en segunda votación
Si Guardiola no logra la mayoría absoluta en primera votación, la Asamblea celebrará una segunda sesión 48 horas después. En ese caso, bastaría con mayoría simple para ser investida, lo que abre la puerta a una eventual abstención.
En ese escenario, la única abstención posible con efectos prácticos sería la del PSOE, siempre que decidiera reconsiderar su posición. Vox también podría optar por esa fórmula, pero su líder en Extremadura, Óscar Fernández, lo descarta y asegura que su partido solo votará "sí" o "no".
Desde la dirección estatal del PP se sostiene que, si el PSOE quiere evitar la entrada de Vox en los gobiernos autonómicos, debería facilitar la investidura popular mediante la abstención.
Llamamientos al diálogo desde el PSOE
En el ámbito socialista han surgido matices. El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha defendió este miércoles en una entrevista en Cope que, si fracasa el acuerdo entre PP y Vox, lo "lógico y coherente" sería que Guardiola llamara a la segunda fuerza política para dialogar. No obstante, ha advertido de que ese contacto no puede limitarse a pedir una abstención "a costa de cualquier cosa".
Quintana, por su parte, ha asegurado que el PSOE está dispuesto a sentarse si recibe esa llamada, aunque duda de que la decisión final dependa exclusivamente de la dirección regional del PP. A su juicio, el presidente nacional popular, Alberto Núñez Feijóo, contempla prioritariamente la negociación con Vox.
Mientras tanto, Vox no muestra prisa por analizar el documento programático que el PP le remitió la pasada semana. La formación insiste en que, a día de hoy, no respaldará a Guardiola y mantiene sobre la mesa la exigencia de cumplir la totalidad de su programa y ampliar su presencia en el Ejecutivo.
Guardiola ha reiterado su voluntad de agotar el plazo hasta el 3 de marzo para intentar un acuerdo de gobernabilidad. Pero también ha marcado líneas rojas.
"Lo que no puede ser es que el PP, que ganó las elecciones con el apoyo del 43,2% de los electores, tenga que travestirse de Vox. No lo podemos hacer", ha afirmado.