Madrid |
Así resume Miguel Ondarreta las principales noticias del día:
En el panorama político y migratorio, Ceuta intenta retomar el pulso tras la avalancha y la catástrofe humanitaria en el Tarajal, donde cerca de cien inmigrantes perdieron la vida ahogados o aplastados en el asalto masivo del jueves.
Mientras Marruecos rebaja la cifra reconociendo al menos 11 víctimas y afirma en un comunicado que seguirá siendo un socio fiable y responsable, el Gobierno insiste en que no disponía de información previa de los servicios de inteligencia. Una explicación que el PP y Vox cuestionan duramente al denunciar que la normalidad está lejos de volver a la ciudad autónoma, en un momento en el que España se enfrenta a las críticas de los socios europeos por su gestión de la crisis migratoria, lo que ha provocado que hoy se reúnan de urgencia los embajadores de los 27.
Por su parte, la situación de los incendios forestales experimenta una notable mejoría en España tras quedar estabilizado el foco de Casas de Millán en Cáceres, que después de arrasar más de 1.300 hectáreas ha permitido levantar esta madrugada los confinamientos de dos municipios. Asimismo, se constata la normalidad en el operativo desplegado en Burgohondo (Ávila) tras lograr contener varios rebrotes durante el fin de semana. La gravedad de la emergencia climática se traslada ahora a Grecia, donde el trágico choque frontal de dos helicópteros antiincendios se ha cobrado la vida de dos pilotos mientras el fuego sigue totalmente fuera de control y avanza peligrosamente hacia Atenas.
Por último, el escenario internacional se reactiva con el anuncio por enésima vez de Donald Trump sobre un acuerdo inminente para reabrir el estrecho de Ormuz, asegurando que las conversaciones se retomarán este mismo lunes. Sin embargo, Irán contradice la versión de la Casa Blanca al hablar de avances bilaterales exclusivamente con Omán y no con Estados Unidos, que insiste en que ha pospuesto un ataque militar contra Teherán para propiciar la vía diplomática. Todo ello coincide con la reanudación de los bombardeos de Israel en Gaza, que dejan al menos 18 muertos, y la firme negativa de Hamás a desarmarse (al contrario de lo que había adelantado Trump) si las fuerzas israelíes no se retiran por completo de la franja.