Madrid |
Así resume Miguel Ondarreta las principales noticias del día:
En la lucha contra los incendios forestales, la situación sigue siendo muy crítica en Peñas de Riglos (Huesca), donde el fuego continúa fuera de control y amenaza directamente a los históricos monasterios de San Juan de la Peña. El Gobierno aragonés se ha visto obligado a retirar de urgencia parte de sus joyas histórico-artísticas para evitar el desastre tras rozar las llamas el recinto, en un incendio que roza ya las 8.000 hectáreas afectadas y por el que permanece detenido un hombre de 28 años.
Por su parte, el viento cambiante dificulta las labores de extinción en el incendio de Niebla (Huelva), aunque la progresión en el frente norte ha permitido el regreso a casa de los primeros 60 vecinos desalojados, al tiempo que un nuevo fuego en Villablino (León) obliga a realizar nuevas evacuaciones.
En el terreno migratorio y social, Ceuta se mantiene al límite mientras Interior anuncia un incremento del despliegue policial y la puesta en marcha de un plan urgente de expulsiones. Organizaciones como Save the Children calculan que cerca de 4.000 menores continúan fuera del sistema de protección en la ciudad, a los que se suman los 1.900 que ya han sido filiados. Ante la falta de plazos concretos denunciada por el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, el ministro Grande-Marlaska ha evitado cualquier reproche a Marruecos y ha admitido que recuperar la normalidad llevará tiempo, mientras desde el Ministerio de Sanidad niegan el colapso del sistema sanitario local y prefieren hablar de una "importante tensión" tras la entrada masiva del pasado 30 de julio.
Por último, en la escena internacional, la desesperación se apodera de Colombia a medida que se desvanecen las esperanzas de encontrar con vida a los atrapados bajo los escombros del terremoto. Las autoridades elevan ya la cifra de muertos a 281, con más de 3.900 heridos y casi 400 personas en el registro de desaparecidos, mientras el riesgo constante de réplicas entorpece las tareas de salvamento.
Ante las dudas suscitadas en la comunidad internacional, el Gobierno de Abelardo de la Espriella se ha defendido de las críticas garantizando que se está coordinando la recepción de ayuda internacional sin ningunas consideraciones de índole política o ideológica.