Rajoy se defiende de los que le acusan de racista por sus palabras sobre Francia: "No me voy a poner al nivel de ciertos ministros españoles"
Su entorno explicó que Rajoy "no tenía mala intención" en las declaraciones que plasmó en su columna, además de señalar que se trata de un "tema menor" que se ha magnificado debido a las reacciones que ha provocado.
Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, se sitúa en el epicentro de la polémica debido a sus palabras sobre el Mundial, en el que resaltaba el gran nivel de la selección francesa pero "eso sí, sin franceses". Este discurso ha generado una fuerte controversia en España y una gran tensión en Francia, país que debutará contra la selección española en la semifinal del torneo.
El expresidente argumentó en su columna de opinión Así fue (o no) titulada Hoy llegó el desquite y publicada en "El Debate", la eliminación de Bélgica y el que sería el próximo rival de España en las semifinales, Francia. Rajoy calificó a la selección francesa como un rival de "altísimo nivel" y un "adversario formidable", dando a entender la dificultad del encuentro para España, que se disputará en el estadio de Dallas, situado en Arlington (Texas), a las 21:00 horas (hora española). Además, puntualizó: "Eso sí, sin franceses".
"No me voy a poner al nivel de ciertos miembros del Gobierno español", fueron las palabras del expresidente en respuesta a las acusaciones de racismo por su texto al diario "El Mundo". Su entorno también ofreció su opinión al periódico y explicó que Rajoy "no tenía mala intención" en las declaraciones que plasmó en su columna, además de señalar que se trata de un "tema menor" que se ha magnificado debido a las reacciones provocadas.
Críticas a las palabras de Rajoy
El texto escrito por Mariano Rajoy ha desencadenado críticas también en España, entre ellas las del ministro de Transportes, Óscar Puente, y las del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quienes han mostrado su opinión a través de las redes sociales.
El primero en reaccionar fue Puente, quien calificó a Rajoy de "zoquete postfranquista corrupto" y sostuvo que nunca actuó con moderación. Por otro lado, el presidente del Gobierno lo acusó de mantener una postura basada en "medir la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel" y aclaró que "España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas". Finalizó el mensaje concluyendo "que gane el mejor y que pierda el racismo".
En Francia también han respondido con dureza a las declaraciones. "La selección francesa solo está compuesta por franceses. Francia no es una nación étnica, no tiene un color de piel ni una religión. Es una nación política unida entorno al lema republicano. Aunque le moleste a la derecha racista", contestó Olivier Faure, el líder del Partido Socialista francés.
Esta situación llega en un momento especialmente sensible, debido a que no es la primera vez que la selección francesa recibe mensajes de polémicos. Anteriormente, la senadora de Paraguay, Celeste Amarilla, lanzó comentarios xenófobos e insultos contra el futbolista francés Kylian Mbappé. Ante estas críticas, Fabien Rousell, líder del Partido Comunista Francés, afirmó que algunos "no pueden evitar expresar un racismo burdo para intentar irritar a nuestra hermosa selección francesa".
Por otra parte, la Embajada de Francia en Madrid también se pronunció y explicó, a través de sus redes sociales, que "todos los jugadores de la selección francesa son franceses. De los 26 jugadores, 23 nacieron en Francia. Los tres que nacieron en el extranjero también son franceses".