El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece este jueves en la comisión de investigación por el 'caso Koldo' en el Senado donde responde a las preguntas sobre la supuesta 'caja B' del PSOE y sobre los presuntos casos de corrupción que salpican a su familia. El líder socialista está obligado a decir la verdad y, en caso de que no lo hiciera, se enfrentaría a varias sanciones, tal y como recoge el Código Penal.
Según se recoge en el punto 3 del Artículo 502 del Código Penal, "el que convocado ante una comisión parlamentaria de investigación faltare a la verdad en su testimonio será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses".
La comparecencia del presidente se ha iniciado con las preguntas de la senadora de UPN, María Mar Caballero, que le ha cuestionado sobre si había o no recibido pagos en efectivo. A eso, Pedro Sánchez ha respondido defendiendo la "financiación limpia del PSOE" y ha admitido haber "liquidado gastos en efectivo contra factura": "Lo veo normal, siempre dentro de los límites de la legalidad".
Sánchez comparece a petición del PP tras más de un año y medio sin pisar la Cámara Alta. El presidente no ha acudido solo a la cita. Ha ido acompañado del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, y el director del Departamento de Asuntos Institucionales, Iván García Yustos.
El orden de intervención habitual es de menor a mayor representación en el Senado, del Grupo Mixto al PP. Cada grupo puede decidir cuántas personas intervienen durante su turno. En intervenciones anteriores, los populares, por ejemplo, se han dividido los turnos de intervención entre dos senadores, pero en esta ocasión se desconoce si lo harán así y quién será el que pregunte a Sánchez.