Madrid |
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, se ha preguntado, con motivo de la situación que están viviendo los ceutíes de la entrada irregular de migrantes a la ciudad autónoma, "qué le debe el Gobierno español a Marruecos para que nos pague así". Ha afirmado, además, que lo que ha sucedido en Ceuta ha sido "el mayor despropósito que se podía haber dado en España desde el inicio de la democracia, quitando a ETA". Imbroda también ha puesto en duda la soberanía nacional y el bienestar de 85.000 españoles que residen en Ceuta.
En recientes declaraciones, el presidente de la ciudad autónoma ha afirmado que lo ocurrido en Ceuta "no es un fenómeno migratorio, sino una dejación por parte de las autoridades marroquíes". Sobre esta situación, ha defendido que no se pueden hacer tantas concesiones desde el Ejecutivo a Marruecos "a cambio de nada" y que España no puede exigir una amistad cien por cien con el país vecino. En este sentido, el melillense le ha reprochado al presidente del Gobierno que se haya ido de vacaciones sin atender este problema, ya que, según el presidente de Melilla, "es mentira que la situación esté normalizada, hay miles y miles acampando". A esto se une a la falta de medidas en materia de inmigración y al colapso en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta.
Ante las peticiones que ha realizado Imbroda, entre otras, han sido una mayor presencia, inversión económica y defensa firme de la soberanía española en las ciudades autónomas. Además, ha reclamado a Marruecos la "zona neutral" de 500 metros de separación entre ambas fronteras para mejorar la seguridad y retomar la propuesta de un barco lanzadera entre Melilla y Marruecos y despejar así la frontera terrestre. También, Imbroda ha dicho que España "está haciendo el ridículo" poniendo boyas para que formen una barrera en el mar, un hecho que ha comparado a "poner patitos de goma".
Sobre la crítica a las vacaciones del presidente, Juan José Imbroda ha juzgado que Pedro Sánchez se haya ido sin aprobar leyes urgentes y que, además, ningún miembro del Gobierno se ha puesto en contacto con él durante esta crisis, lo que supone, a su juicio, un desprecio.