Page tacha de "puñalada trapera" la posibilidad de un superdomingo electoral: "No tengo ningún indicio de que se se esté andando en ese sentido"
El presidente de Castilla-La Mancha ha asegurado también que el PSOE ha dejado de ser un partido vertebrado después del nombramiento de Pedro Sánchez como "líder supremo" al reducir las voces críticas internas.
Madrid |
Carlos Alsina ha entrevistado este martes al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, una de las voces más críticas dentro del PSOE con la gestión de Pedro Sánchez y la evolución reciente del partido.
Al comenzar la entrevista, García-Page ha asegurado que le resulta difícil entender que la valoración de un dirigente pueda quedar condicionada por estrategias o coyunturas ajenas a la gestión realizada en su territorio, en referencia al posible impacto negativo de la visión negativa del Gobierno de España en sus propias elecciones autonómicas. Ha defendido que los gobiernos deberían ser juzgados por aspectos como las inversiones o el crecimiento económico de sus comunidades.
En ese sentido, ha criticado con dureza la posibilidad de un "superdomingo electoral", calificándolo de una "barbaridad" y una "puñalada trapera al sistema". Aunque ha precisado que no tiene indicios de que esa opción esté sobre la mesa, ha insistido en que no cree que llegue a producirse.
Un PSOE sometido a su "líder supremo"
El presidente castellanomanchego también ha reflexionado sobre la transformación interna del PSOE en los últimos años. Ha afirmado que el partido de hace una década era una organización con estructuras fuertes y capacidad de debate interno, algo que, en su opinión, se ha deteriorado por un proceso que ha definido como "populismo orgánico".
Para ilustrarlo, ha recuperado una expresión atribuida a Nacho Varela, quien comparaba el modelo actual del partido con "un ciervo disecado": por fuera mantiene la misma apariencia, pero por dentro ya no es lo mismo. Según García-Page, la elección de un "líder supremo", en clara referencia a Pedro Sánchez, ha provocado una pérdida de peso de los órganos intermedios y ha generado un clima de prudencia a la hora de expresar discrepancias.
Ha comparado la situación actual con etapas anteriores del partido y ha señalado que dirigentes como Felipe González aceptaban con mayor naturalidad las críticas internas. Sin embargo, ha denunciado que ahora, cuando alguien discrepa, aparece un "ejército movilizado invisible" que trata de desgastar públicamente a quienes expresan posiciones distintas.
Para García-Page, el PSOE atraviesa un momento especialmente complejo y considera que el partido debe iniciar una reflexión profunda sobre sí mismo. A su juicio, la organización ha acabado reduciéndose en exceso a una sola figura política.
Preguntado por la ausencia de Pedro Sánchez tras unos malos resultados electorales, ha afirmado que le pareció "lo de siempre" y ha recordado que incluso tras obtener los 85 diputados de la peor representación parlamentaria socialista en el año 2018 se presentó el resultado como algo histórico.
Una situación electoral complicada
Sobre la actual legislatura, ha sostenido que nació desde una situación "antinatural" y que el Gobierno se introdujo en "un laberinto sin salida". El presidente de Castilla-La Mancha también ha realizado un análisis de la posible estrategia electoral del Partido Socialista de cara a las elecciones generales, ha apuntado que existen unas catorce provincias clave que pueden decidir el resultado a favor de la formación que quede primera en número de votos, de ahí el interés del PSOE en hacer crecer a Vox en detrimento del PP.
Sin embargo, ha señalado que las últimas elecciones y encuestas apuntan a que es muy probable que sea el Partido Popular la primera fuerza pese a todo, por lo que el plan de Ferraz ha variado. De esta manera, Page considera que la estrategia socialista pasa por movilizar especialmente el voto en Cataluña y el País Vasco, algo que, en su opinión, puede acabar perjudicando al partido en otras zonas del país.
"De piedra" ante la imputación de Zapatero
En la parte final de la conversación, Alsina le ha preguntado por la reciente imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra por un supuesto blanqueo de capitales. García-Page ha reconocido que la noticia le había dejado "de piedra" y ha señalado que nunca le había asociado con cuestiones económicas de ese tipo. Aun así, ha deseado que pueda aclarar la situación "por él, por su familia y por el buen nombre del Partido Socialista".