Nacho Cardero, sobre Borja Cabezón y su presunta evasión de impuestos: "Es solo la punta del iceberg"
El periodista da los detalles sobre la exclusiva que ha dado El Confidencial relacionada con el adjunto a la secretaría de Organización del PSOE.
Madrid |
Según una información que publica El Confidencial,, el adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE, Borja Cabezón, utilizó durante años una sociedad administrada por testaferros con el objetivo de pagar menos impuestos.
Borja Cabezón es amigo íntimo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y durante los últimos años ha ido desempeñando diversas funciones vinculadas al Gobierno o al PSOE, ha sido embajador para la covid-19 sin ninguna experiencia sanitaria, fue consejero delegado en la Empresa Nacional de Innovación (Enisa), y en la actualidad ejerce como adjunto a la secretaría de Organización del PSOE.
En Más de uno, el director de El Confidencial, Nacho Cardero, explica el detalle de esta información que ha publicado su medio en exclusiva y que entiende que "sintomático de la atmósfera de corrupción moral" que rodea al PSOE.
Cardero recuerda el vídeo en el que Pedro Sánchez aseguraba en 2018 que si tuviera en la ejecutiva del PSOE a un responsable político que crea una sociedad para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, "esa persona al día siguiente estaría fuera de mi ejecutiva".
Un caso de corrupción moral
Pues este es el caso de Cabezón, explica Cardero, que detalle que el estrecho colaborador de Sánchez montó en 2010 una sociedad "cuya peculiaridad es que uno de sus accionistas pertenece a una sociedad inglesa con sede en Londres compuesta por testaferros costarricense profesionales conocidos por estar detrás de las sociedad del exconsejero de Justicia del PP en Madrid, Francisco Granados, el actor Imanol Arias o el hijo de Gadafi".
No se sabe qué consecuencias puede tener el hecho de que se haya desvelado la existencia de esta estructura societaria, pero Cardero insiste en que "lo que está claro es que es corrupción moral", un caso de "mala praxis" que no es nuevo en la política española y que por situaciones similares dimitió el exministro de Rajoy José Manuel Soria o Máximo Huerta, el breve ministro de Cultura del primer Gobierno de Sánchez.
En cualquier caso, concluye Cardero veremos si Cabezón toma decisiones al respecto, pero avanza que esto que se ha conocido "es la punta del iceberg" porque seguirán saliendo nuevas informaciones.