El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha roto su silencio sobre la filtración de los mensajes de WhatsApp que mantuvo con Pedro Sánchez. Aunque niega haber sido el autor de la filtración de los mensajes de 2021, reconoce haber consentido la entrega de parte de las conversaciones de 2023 a una persona de confianza vinculada a su defensa legal. No es Koldo García, matiza. Las razones personales podrían estar detrás de esta decisión.
Según ha informado el periodista Alfonso Pérez Medina en La Sexta, Ábalos “está muy dolido, está desolado, se siente como un mono de feria, como la pelota a la que todos golpean”. Estas palabras, que provienen directamente del exministro, reflejan su malestar tras “17 meses de filtraciones y bulos”, incluyendo informaciones sobre supuestas fiestas en Paradores, escándalos con prostitutas y su relación con Jessica Rodríguez, sin que nadie del Gobierno saliera públicamente en su defensa. “No ha tenido empatía de nadie, ni del Gobierno, ni de los medios de comunicación”, señala el periodista.
Para Ábalos, el contraste con la reacción que ha generado la publicación de los mensajes sobre Pedro Sánchez es revelador: “Ve con cierta amargura cómo ahora sí se escandaliza todo el mundo porque las filtraciones afectan a otra persona”.
Sobre el motivo de conservar los mensajes, Ábalos ha asegurado que era con la intención de escribir sus memorias, y que ya contaba con “tres editoriales interesadas”. “Es historia de España, por eso los guardaba, no me imaginaba que iba a ocurrir toda esta pesadilla”, afirma. Los mensajes estaban almacenados en dos discos duros, uno de ellos sin contraseña, junto a su currículum y fotografías familiares.
Además, ha denunciado irregularidades en el tratamiento judicial del caso. Señala a la UCO por haber accedido a los discos antes de que el Tribunal Supremo obtuviera el suplicatorio del Congreso. También acusa una cadena de filtraciones desde dentro del sistema judicial: “Hay informaciones periodísticas que luego han aparecido en informes oficiales”, denuncia.
Finalmente, Ábalos dice no temer que lo señalen como el responsable: “¿Y me han pillado con el carrito del helado? ¿Qué tienen? Como no encuentran nada, tienen que seguir escarbando”.