CRISIS MIGRATORIA

Un mes de crisis migratoria: Ceuta sigue desbordada, aumentan las protestas y el Gobierno autonómico exige un plan de devoluciones

Se cumple un mes de la entrada de 80.000 inmigrantes en Ceuta, de los cuales miles de ellos todavía siguen en las calles, mientras Gobierno y oposición afrontan un nuevo enfrentamiento.

Feijóo exige la comparecencia de la directora del CNI para que diga "la verdad" sobre Ceuta: "Qué sabía el Gobierno antes de la invasión"

Nerea Pardillo

Madrid |

Se cumple un mes de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Todavía hay miles rondando por la ciudad, mientras los recursos están saturados y el Gobierno autonómico y la población ceutí reclaman al Ejecutivo que active un procedimiento efectivo para que se efectúe el retorno completo de la población migrante.

Según el Gobierno de la ciudad autónoma, todavía hay unas 9.000 personas en la ciudad, cifra que el Ministerio del Interior rebaja a 5.000. Cabe recordar que fueron alrededor de 80.000 personas las que cruzaron la frontera en la mañana del 30 de julio -en la ciudad viven 85.000-, cifra que superó ampliamente la anterior invasión, registrada entre el 17 y 18 de mayo de 2021 por la que entraron entre 12.000 y 15.000 personas.

Es por ello que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha pedido en reiteradas ocasiones que se restablezca la normalidad "cuanto antes" y ha pedido al Ejecutivo un plan para organizar el retorno de estas personas. A su juicio, no sirve solo con un "anuncio general" de las intenciones, sino que es necesaria una planificación con recursos y plazos definidos.

El CETI desbordado y las calles llenas de manifestantes y protestas

Y es que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), con capacidad para 512 personas, ha sobrepasado los límites de su capacidad. No solo está lleno, sino que se calcula que está acogiendo a otras 300 más. Por ello, se ha acondicionado una parcela situada en la zona de embolsamiento de Loma Colmenar, así como naves industriales del polígono del Tarajal, después de que el Ejecutivo Central rechazara que las pistas polideportivas se usaran con este fin.

La situación ha llegado al límite y la población se ha echado a las calles. Durante los últimos días, multitud de concentraciones y manifestaciones convocadas por redes sociales han pedido la defensa de la "españolidad" de la ciudad y la expulsión de los inmigrantes. El lema más repetido ha sido "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende".

En este sentido, al menos 260 ayuntamientos de toda España han llamado a sus ciudadanos a que se movilicen el próximo 2 de septiembre a las 20:00 horas, coincidiendo con el Día de Ceuta. Otras movilizaciones, como la 'Armada de la Solidaridad' han llegado a la ciudad autónoma en barco, para expresar la "indignación" que toda España está sufriendo.

Un nuevo debate político

A nivel político, la crisis migratoria ha desatado un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición. Seis ministros han comparecido en el Congreso en los últimos días para dar explicaciones sobre lo ocurrido: Margarita Robles, Félix Bolaños, Ángel Víctor Torres, Mónica García, Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares y Elma Saiz.

La ministra de Defensa centró su discurso en la actuación de las Fuerzas Armadas, una respuesta "extraordinaria" según el ministro de Interior, mientras que el ministro de Justicia explicó la coordinación institucional de la respuesta. El ministro de Política Territorial habló sobre la declaración de interés para la seguridad nacional, aprobada el 25 de agosto.

El ministro de Exteriores defendió la vía diplomática y la cooperación con Marruecos como elementos decisivos para contener la crisis y favorecer los retornos y sostuvo que al menos el 90% de quienes entraron había regresado en las primeras 48 horas. La ministra de Inclusión puso el foco en la acogida y atención humanitaria, y la de Sanidad abordó las actuaciones de su departamento.

La oposición carga duramente contra el Gobierno y los socios piden más

Unas declaraciones calificadas como "patéticas" por el líder de la oposición y presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que en la apertura del curso político cargó duramente contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por estar de vacaciones y no saber dirigir una adecuada actuación de su Ejecutivo, que ha dejado "vendido y desbordado" al Ejército.

Además, ha asegurado que el Ejecutivo conocía de antemano lo que iba a pasar y ha exigido la comparecencia en el Senado de la directora del CNI "para decir la verdad a los españoles". Vox, por su parte, ha acusado al Ejecutivo de actuar con “sumisión” ante Rabat y de no defender suficientemente la soberanía ni el control de la frontera.

En cuanto a los socios del Gobierno, Sumar ha respaldado que el Gobierno active mecanismos de coordinación, como el mando único, pero considera insuficiente la reacción si no se acelera la acogida y se distancia del PSOE en la política hacia Marruecos, a quien acusa de la crisis y de intentar presionar a España.

Junts, por su parte, ha aprovechado el debate para recuperar su reivindicación de delegar competencias de inmigración a la Generalitat, mediante una nueva iniciativa legislativa registrada en el Congreso.