Marta García Aller describe la "matrioska de la corrupción" que envuelve al PSOE: "Cada vez llega una más grande que tapa las demás"
La periodista de Onda Cero ha destacado cómo las cortinas de humo del Partido Socialista ya no son capaces de tapar la sucesión de escándalos que se anuncian día tras día.
Muchos de sus más leales odiadores tienen al presidente Sánchez por un maestro de las cortinas de humo. Le ven capaz conchabarse lo mismo con el Papa, que con la OMS que con los ratones colilargos de los Andes para distraernos del caso Ábalos. Ay, el caso Ábalos. ¿Te acuerdas cuando nos parecía el mayor escándalo de la legislatura?
Sin embargo, las cortinas de humo de este Gobierno ya no son lo que eran. Ahora lo más parecido a cortinas de humo que tapen un problema son escándalos cada vez mayores que tapan el escándalo anterior. Imposible digerirlos todos.
Lo que eclipsó el caso Ábalos no fue el hantavirus, sino el batacazo socialista de las elecciones andaluzas. ¿Te acuerdas? Fue allá por… la semana pasada. Y mira que ha mostrado pericia el Gobierno en esta legislatura, en la que el Parlamento se le resiste, para gobernar las tertulias. Tanto que a ratos parecía que el que iba a tener la presión era Juanma Moreno para pactar con Vox. ¿Te acuerdas?
Pues no. De pronto, llegó un humo tan denso tan denso que en Ferraz debe de costar respirar. Y en Moncloa ni te cuento. El escándalo Zapatero tapa todo lo demás. Lo más parecido últimamente a una buena noticia para el PSOE es que lo de ZP tapa el último hundimiento socialista en las urnas y tapa el caso Ábalos, cómo no lo va a tapar.
El escándalo Zapatero tapa todo lo demás
Si hasta hace nada lo más escandaloso nos parecía que un tal Koldo anduviera haciendo business en nombre de un ministro del que había sido chófer y ahora resulta que al que investiga la Audiencia Nacional por el business de los business es al presidente Zapatero. Un escándalo tapa otro escándalo. La matrioska de la corrupción. Cada vez llega una más grande que tapa las demás.
Entre tanto, el presidente Sánchez actúa en su multiverso paralelo en el que no está pasando nada. Y se ha ido a Roma a encontrarse con el Papa. Tiene más ganas de hablar de la última encíclica del Pontífice que del sumario del caso ZP. A ver si cuela.
¿Moraleja?
Si Koldo era tan influyente,
imagínate un ex presidente