Si Mariano Rajoy fuera una inteligencia artificial tendría más excusa. Los chatbots escriben mensajes comprometidos, pero no tienen conciencia de sí mismos. Dicen cosas, pero no se hacen responsables de ellas. Fíjate que unos investigadores han probado a preguntarle a Grok, la IA de Musk, qué hacer con el reflejo del espejo si se mueve y la IA sugiere clavar un clavo de hierro en el espejo recitando al revés el Salmo 91.
Aunque si el ex presidente del Gobierno, que ayer testificaba ante el tribunal de la Kitchen, fuera una IA en vez de un señor de Pontevedra, sería un modelo muy evolucionado. Porque ayer Rajoy dijo tener conciencia de sí mismo. Confirmó que él se llama Mariano Rajoy, "como todo el mundo sabe". El resto, lo negó todo.
Y lo que no negó no lo recordaba. Rajoy no recordaba haber enviado mensajes a Bárcenas, que era tesorero del partido y amigo suyo, en pleno estallido del caso de la caja B del PP. Solo admitió a regañadientes haber enviado el mensaje de "Luis, sé fuerte". A la IA le pasa a veces como a los testigos de la Kitchen. Dicen con mucho aplomo cosas que no tienen sentido.
Rajoy aseguró que rompió su relación con Bárcenas cuando se descubrió que tenía 48 millones en Suiza. Pero cuando ayer le preguntaron por el SMS en el que el presidente le decía al tesorero "hacemos lo que podemos", enviado dos meses después de lo de las cuentas en Suiza, Rajoy respondió: "No tengo ni idea".
Ayer también testificaba María Dolores de Cospedal. Negó hacerle encargos a Villarejo. Solo le hacía preguntas, dijo, como si en vez de un comisario corrupto Villarejo fuera ChatGPT. La ex ministra tampoco recordaba nada. Qué desmemoria, oye. No recordaba, y eso que está grabado, pedirle que lo "de la libretita mejor poderlo parar".
La libretita de Bárcenas, el ex tesorero del PP al que como secretaria de Organización defendió "la famosa indemnización en diferido, en forma de simulación". Hace más de 15 años de aquella legendaria comparecencia y todavía no hay delirio de la IA que la supere.
Tanta desmemoria
parece una escapatoria