INCENDIOS FORESTALES

Mañueco defiende su gestión de los incendios y responsabiliza al clima y a los incendiarios

El presidente de la Junta de Castilla y León ha defendido la actuación de su Gobierno, aunque ha reconocido posibles errores y ha admitido que "hay margen de mejora". Aunque insiste en que ninguna decisión estuvo motivada por "cálculos electorales".

Tomás Sanjuán

Madrid |

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, comparece ante el Pleno de las Cortes para informar sobre los incendios forestales en la Comunidad, en el Parlamento regional, el 29 de agosto de 2025 en Valladolid, Castilla y León, España. | GettyImages

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, está satisfecho con su gestión. Es lo que ha transmitido este viernes ante el Pleno de las Cortes autonómicas, defendiendo la actuación de su Gobierno ante los devastadores incendios que este mes han arrasado más de 140.000 hectáreas en la región. ¿La culpa? Según él es de "las condiciones meteorológicas y los incendiarios". Esa ha sido su respuesta a las críticas por la supuesta falta de medios de prevención y extinción, competencia de la administración autonómica.

Defensa de la actuación del Gobierno

Durante su intervención, Mañueco apeló a "dejar de lado la política partidista" y centrarse en la emergencia: "Lo que está pasando es demasiado importante y real para hacer cálculos políticos. El fuego no entiende de fronteras territoriales ni colores políticos". El presidente defendió que el operativo autonómico contaba con recursos suficientes, aunque reconoció que la ola de calor, la sequía y los fuertes vientos complicaron su control. Citó a la ministra de Defensa, Margarita Robles, para reforzar que se trataba de incendios "de enorme voracidad, muy difíciles de extinguir, por no decir imposibles".

Críticas de la oposición

La oposición arremetió de manera unánime contra la gestión del PP, que gobierna la comunidad desde 1987. Además, voces de todos los partidos coincidieron en cuestionar la falta de coordinación y la insuficiencia de los recursos y el retraso en la respuesta a los incendios más graves.

El presidente compareció en un pleno extraordinario solicitado por la oposición, incluidos Vox y PSOE, en el que más de medio millar de bomberos y colectivos sociales se concentraron frente al Parlamento para exigir la dimisión de Mañueco y del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. De hecho, la portavoz socialista, Patricia Gómez Urbán, sostuvo que el presidente sale "políticamente sentenciado" y reclamó un proyecto de futuro para Castilla y León, al considerar que la gestión actual es "del pasado".

Admite posibles errores

Mañueco reconoció posibles errores y admitió que "hay margen de mejora", pero insistió en que ninguna decisión estuvo motivada por "cálculos electorales". También respondió a las críticas por sus vacaciones en los días iniciales de los incendios, comparando su situación con la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que también interrumpió su descanso para supervisar los medios en otras comunidades.

El presidente de la Junta concluyó su intervención insistiendo en la cooperación con el Ejecutivo central para tratar los incendios como "una cuestión de Estado", y anunció que se repartirán ayudas y compensaciones entre los afectados, que este agosto llegaron a 20.000 personas evacuadas.