Julia Otero, sobre el temporal: "Mil litros por metro cuadrado es un volumen de agua que la tierra no puede engullir"
La presentadora de Julia en la onda reflexiona sobre los efectos de la borrasca Leonardo, que ha dejado miles de desalojados y pueblos anegados por la lluvia.
Madrid |
La cifra de desalojos preventivos que se ha registrado en Andalucía como consecuencia de la borrasca Leonardo supera ya los 8.600, según las cifras que aportó el Gobierno este viernes en palabras de la vicepresidenta, María Jesús Montero. De esos 8.600, 3.400 se sitúan en la localidad de Jerez de la Frontera (Cádiz).
El paso del temporal está dejando imágenes impactantes: ríos de agua cayendo por Grazalema (Cádiz), agua saliendo a borbotones por los enchufes, suspensión de clases, ríos desbordados, carreteras cortadas, inundaciones de barro y agua o comunicaciones imposibles.
Por ello, Julia Otero centra su columna de sábado en los efectos del tren de borrascas que vivimos esta semana y que se prevé que continúe la siguiente.
La columna de Julia
"Aquella vieja canción de Raimon que hablaba de que en su tierra no sabe llover, porque o no cae ni una gota o nos anegamos, es extensiva este mes de febrero a casi toda España, especialmente al sur.
Mil litros por metro cuadrado, como han caído en Grazalema y otros lugares, es un volumen de agua que la tierra no puede engullir.
Miles de personas han sido desalojadas de sus casas, otros centenares están aisladas, las clases suspendidas esta semana, carreteras hundidas, cortadas, ríos desbordados, inundaciones de barro y agua, comunicaciones prácticamente imposibles. El temporal aún no pasó, o pasó uno y hoy llega otro, otro tren de borrascas, viento y agua.
La única lección positiva que hemos recibido de este salvaje episodio atmosférico es que la previsión, las alertas, la responsabilidad de las autoridades que están donde deben, los cuerpos del Estado que se ocupan de nuestra seguridad. Todo eso ha funcionado correctamente para mitigar la destrucción y, sobre todo, los daños irreparables que son siempre los humanos.
Nuestra empatía con miles de personas que han dormido fuera de sus hogares hoy o en el paisaje desolador de una casa destruida. Hay que celebrar la vida, de verdad. El resto, siempre tiene remedio".