LA COLUMNA DE JULIA

Julia Otero, sobre los efectos del temporal: "Somos conscientes de nuestra vulnerabilidad"

Marta Pérez Miguel

Madrid |

Nueva noche de preocupación para las miles de personas desalojadas por el temporal y aquellas que todavía permanecen en sus casas. Andalucía, Extremadura, Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha ponen los ojos en los cauces de sus ríos y arroyos, mientras los poderes públicos estiman la cuantía económica que será necesaria para paliar los daños provocados por las borrascas Leonardo y Marta.

Julia Otero reflexiona en su entrada sobre un nuevo día marcado por la inestabilidad que comenzó hace ya una semana y que ha dejado algunas de las imágenes más impactantes de los últimos días.

La columna de Julia Otero

"Estos días estamos aprendiendo muchas cosas del agua, del caudal de los ríos, sus cauces, cómo se hacen las mediciones, cuándo se desembalsa. Nos hablan de hectómetros cúbicos por segundo, nos ponen comparaciones con piscinas olímpicas. Meteorólogos, geólogos, técnicos y expertos de muchas disciplinas intentan contarnos las razones de esta furia de la naturaleza.

Muchos nos hemos levantando pensando en cómo sería la noche allí donde la lluvia inmisericorde amenazaba con descargar.

Extremadura, Galicia, zonas de Castilla y León, zonas de Castilla-La Mancha y, sobre todo, Andalucía. Córdoba y Cádiz han tenido una noche larga y angustiosa. El Guadalquivir y el Guadalete estuvieron amenazantes durante la tarde noche de ayer y los ojos de quienes nos cuidan estaban puestas en las Presas de Bornos y Arcos.

Tenemos en nuestro pensamiento a los miles de hombres y mujeres, niños, niñas, mayores, casi 11.000 personas desalojadas que no saben aún cuándo volverán a casa y qué se encontrarán allí cuando regresen.

Cuando se cruza en nuestra vida un episodio de la naturaleza de esta envergadura, nos damos cuenta de dos cosas que nunca deberíamos olvidar:

  • Somos conscientes de nuestra vulnerabilidad.
  • Perseguir el bien común es el camino y la unión de la tribu es la que nos salva".

Julia Otero: "Somos conscientes de nuestra vulnerabilidad"