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De "no hubo ningún aviso" a "eran rutinarios": los documentos retratan el cambio de versión del Gobierno sobre Ceuta

Marlaska insistió en que no hubo ningún informe ni aviso. Sin embargo, tras la desclasificación de los documentos el Ejecutivo admitió alertas, pero en ningún caso que previeran la magnitud de lo sucedido.

Javier Matiacci

Madrid |

De "no hubo ningún aviso" a "eran rutinarios": los documentos retratan el cambio de versión del Gobierno sobre Ceuta | Europa Press

La versión del Gobierno sobre la información que recibió antes de la crisis de Ceuta ha ido cambiando desde los primeros días posteriores a la entrada masiva de migrantes. Primero se negó que existiera ningún aviso que anticipara lo sucedido. Después se admitió la existencia de alertas, aunque rebajándolas a comunicaciones "rutinarias" que no permitían prever la escala de lo que finalmente ocurrió.

La desclasificación de 40 documentos relacionados con la crisis permite ahora reconstruir qué información circuló durante los días anteriores al 30 y 31 de julio y contrastar con las explicaciones que fueron ofreciendo el Ministerio del Interior, la Delegación del Gobierno y, posteriormente, el propio presidente Pedro Sánchez.

Marlaska: "No hubo ningún informe ni aviso"

La primera versión pública llegó inmediatamente después de la crisis. El 1 de agosto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó que los servicios hubieran anticipado lo que iba a suceder. "No hubo ningún informe y tendría que utilizar también la palabra ni aviso que nada parecido a lo que ha acontecido pudiera pasar", aseguró.

Un día después, el delegado del Gobierno en Ceuta mantuvo una versión similar y aseguró que su Delegación no había recibido información antes de comenzar a observar las entradas por la frontera.

Sin embargo, entre los documentos posteriormente desclasificados aparecen comunicaciones anteriores a esos hechos dirigidas precisamente al gabinete de la Delegación del Gobierno.

Una de las más relevantes se produjo el 28 de julio. Según la documentación, el CNI trasladó que en redes sociales existía un llamamiento para un "asalto masivo por valla y mar", aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono y señalando además que dos grupos relacionados con la convocatoria sumaban unos 180.000 seguidores.

"Para que te hagas una idea del alcance de la difusión", señalaba el mensaje. Desde el gabinete de la Delegación respondieron: "Sus rilas", una expresión utilizada para mostrar sorpresa ante la magnitud de lo comunicado.

Marlaska volvió a negar que existiera un aviso previo

Las explicaciones oficiales continuaron durante los días siguientes. El 3 de agosto, Moncloa sostuvo que no existía ningún informe que hubiera alertado de la magnitud que finalmente alcanzó la crisis.

Dos días después, el 5 de agosto, Marlaska volvió a insistir en que, de haber existido indicios de que podía producirse algo semejante a la crisis migratoria de 2021, habría habido "un informe o un aviso previo". "Que no hubo", remarcó el ministro.

Ese mismo día se produjo, sin embargo, una diferencia importante dentro del propio Ejecutivo. La ministra de Defensa, Margarita Robles, defendió públicamente al CNI y aseguró que el 29 de julio sí se había producido un aviso sobre la posibilidad de un cruce masivo.

La Delegación del Gobierno mantuvo entonces que no había recibido una alerta que permitiera anticipar lo sucedido.

Sánchez: "Ninguna iba más allá de un aviso rutinario"

Un mes después, el discurso ya era diferente. El presidente del Gobierno compareció el 3 de septiembre en el Congreso y reconoció la existencia de avisos, aunque sostuvo que ninguno permitía prever las dimensiones de la crisis.

"Revisamos todas las notas del Centro Nacional de Inteligencia, de nuestras fuerzas de seguridad durante aquellos días y ninguna, ninguna, iba más allá de un aviso rutinario, sin prever la escala ni la magnitud de lo sucedido", aseguró Sánchez.

El presidente volvió a insistir en que el Ejecutivo no había recibido ninguna alerta extraordinaria que anticipara los acontecimientos: "La respuesta es clara: no lo hizo. No lo hizo".

Las primeras declaraciones de Interior negaban la existencia de "ningún informe" y "ni aviso" que anticipara algo parecido a lo ocurrido. La explicación posterior del presidente reconoce esas comunicaciones, pero las define como "rutinarias" y subraya que ninguna anticipó la magnitud final.

La documentación conocida tampoco acredita que el CNI predijera que entre 70.000 y 80.000 personas terminarían cruzando la frontera. Sí recoge, sin embargo, comunicaciones previas sobre movimientos en torno a Ceuta y al menos una advertencia que hablaba expresamente de un "asalto masivo por valla y mar".