Dos décadas de amenazas y tiroteos: la guerra entre los Matías y los Rochos por el control de la droga en Badajoz
La crónica de Territorio Negro explica los detalles de la rivalidad por el control de la droga en la ciudad extremeña, marcada por intimidaciones y los asesinatos de integrantes de los clanes.
La historia de Los Rochos: el clan de la droga en Badajoz que asaltó la política
Madrid |
Tras comentar en Más de uno la historia del clan de los Rochos, uno de los clanes de la droga más peligrosos de Badajoz y que es conocido ahora por involucrarse en política y perseguir e intimidar a la magistrada Beatriz Biedma, la jueza que se encarga de procesar a David Sánchez, el hermano de Pedro Sánchez. Y es que las cloacas del PSOE habrían encargado deshacerse de la juez Biedma.
No obstante, en la primera parte de la crónica negra de Luis Rendueles y Manu Marlasca, finalizaron comentando la historia de este clan y que, aparte de Los Rochos, en Badajoz existe otro llamado clan Los Matías, un clan quinqui y gitano. Estos dos clanes llevan casi 20 años disputándose el control del tráfico de drogas en la provincia de Badajoz y, como explican Rendueles y Marlasca, en el mundo del control, estas disputas significan "sangre y fuego".
Primer gran enfrentamiento
Como recordaron la pasada semana, en 2008 ocurrió un primer suceso en una explanada de la barriada de Suerte de Saavedra, en Badajoz. En concreto, una bronca entre dos mujeres, cada una de un clan distinto. Una disputa que terminó en un tiroteo y que fue el detonante de un enfrentamiento que, a día de hoy, sigue.
Esta disputa, como afirman Luis Rendueles y Manu Marlasca, acabó "regular". Cinco heridos, tres participantes en el enfrentamiento y dos personas que pasaban por allí y que no tenían nada que ver con la pelea. El juicio por estos hechos se retrasó hasta 2010 y a la vista no acudieron dos testigos protegidos, lo que, según Marlasca, "da una muy buena idea de lo que ocurría: la peligrosidad de esta gente". De estos dos testigos, uno no pudo ser localizado y el otro se negó a testificar, afirmando, en sus palabras, que estaba "acojonado y que había recibido amenazas". Finalmente, los acusados fueron condenados, pero a penas muy bajas.
Los enfrentamientos entre los Matías y los Rochos
Tras el primer enfrentamiento entre los Matías y los Rochos, siguieron con violencia de baja intensidad, advertencias, amenazas e insultos en redes sociales. Hasta que, en octubre de 2019, vuelve a explotar todo de nuevo en un barrio de Badajoz cuando Cristóbal, el líder de los Matías, es atacado por cuatro personas con los rostros tapados. Dos de ellas llevaban armas cortas y la otra una escopeta. Le acaban disparando cuando está en el interior del coche y, a duras penas, el líder de los Matías escapa, ya que le siguen disparando durante 140 metros. Como consecuencia, perdió el brazo, aunque logró identificar a las personas porque reconoció las voces.
De los cuatro agresores, la policía consiguió detenerlos a todos: a 'Bob Esponja', a 'El Tutu', a 'Jesús Rocho' y a 'Juan Pablo Rocho'. Como informan en Territorio Negro, todos fueron procesados.
En 2020, el jefe de los Matías sufre otro ataque a tiros en Badajoz. Esta vez, lo que pretendían los Rochos era enviarle un mensaje y asustarle. Lo que querían decirle era que todo su clan tenía que irse fuera de Badajoz. El juicio por ese tiroteo se iba a celebrar en 2023. Pero ese día, cuando Cristóbal y otro de su clan iban a entrar en la Audiencia Provincial de Badajoz, doce hombres, todos ellos del clan de los Rochos, empezaron a golpearlos mientras gritaban: "¡Te tengo que matar! ¡Perra chivata!".
El 'salto a la fama' de los Rochos llegó cuando en 2024 al conocido como el 'Tutu' le acribillaron mientras desayunaba con su mujer en un bar de Badajoz. Un pistolero disparó 11 veces y cinco balas alcanzaron a 'Tutu', quien murió en el acto. Por este crimen, nadie ha sido detenido ni tampoco por lo ocurrido diez meses después, ya que en diciembre de 2024, Jesús Rocho, el que heredó el clan, conducía en dirección a la casa familiar y recibió varios disparos desde un vehículo en marcha. Después del asesinato se supo que Jesús Rocho había recibido amenazas y había pedido protección.
Un asesinato que ha reventado el equilibrio delictivo de la zona, ya que era el último 'gitano de respeto'.