El Gobierno mantiene la mano tendida a Junts después de que estos pidan elecciones
La formación independentista considera que el Ejecutivo se encuentra ahora en una "fase de negación" tras la ruptura anunciada hace unos días.
Uno de los principales temas de la semana en clave política ha sido el salvavidas de Junts al Gobierno con su abstención en la enmienda a la ley de Movilidad Sostenible con la que el PP esperaba tumbar el calendario de cierre de las centrales nucleares propuesto por el Ejecutivo.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, volvió este viernes a tender la mano a la formación independentista para negociar y acordar "cosas buenas para Cataluña y el conjunto de España".
"Es verdad que dos no hablan si uno no quiere, pero es que yo quiero seguir mejorando las condiciones de vida para los catalanes y para el resto de españoles (…) Seguiremos trabajando, lo que esté en nuestra mano, delo por hecho", dijo Bolaños al diputado independentista Josep Pagès en el Congreso de los Diputados.
El ministro fue más allá y se preguntó para qué sirve Junts si "no trabajan en este Congreso para mejorar las condiciones de vida de los catalanes". Además, recordó a la formación independentista que "la primera fuerza política en Cataluña es el PSC". "Ustedes hablan en nombre de una parte de la sociedad catalana, por supuesto, y el PSC en nombre de una parte de la sociedad catalana más amplia", apuntó.
Por su parte, el diputado de Junts había señalado anteriormente que el Gobierno se encuentra en estos momentos en una especie de "fase de negación" porque no acepta la renuncia anunciada por la formación independentista.
"Usted ante un hecho traumático como es esta ruptura con Junts, está de lleno en lo que se llama la fase de negación. Tras el choque, la negación es la primera etapa del duelo, caracterizada por la incredulidad ante la pérdida y una negación de la realidad. Las personas actúan como si la pérdida no hubiera acontecido", dijo Pagès.
Además, insistió en que su partido presentará una enmienda a la totalidad a la Ley de Enjuiciamiento Criminal, tal y como avanzó unos días antes Miriam Nogueras. "No hay mayoría parlamentaria, no estamos donde estábamos y, por lo tanto, no le corresponde al Gobierno imponer el marco político".
Según Pagès, lo que debe hacer el Ejecutivo es "ir a la fuente de la legitimidad democrática y devolver la palabra al Parlamento o, en última instancia, al pueblo", en una clara alusión a una convocatoria electoral.