El Consejo de Ministros ha aprobado este martes los dos reales decretos ley de vivienda con incorporaciones "muy positivas" que mantienen la esencia de los que decayeron el pasado viernes, según ha anunciado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tras la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, Sánchez, que ha comparecido este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, ha indicado que como novedad, el Gobierno incorpora una línea de financiación dotada de 10.000 millones de euros con préstamos de hasta 50.000 euros para quienes quieren adquirir su primera vivienda.
Sánchez ha recalcado que la medida sería "intergeneracional", que iría dirigida a no sólo a jóvenes sino a familias y a todo aquel que quiera comprar su primera vivienda, que será gestionada por el ICO.
En conjunto, son 21 medidas, ha explicado, que van a facilitar el acceso a la vivienda y también a la compra permitiendo a inquilinos desgravarse parte de lo que de lo que pagan del alquiler en su declaración de la renta. Como ejemplo, en el caso de un alquiler medio de 800 euros, supone una deducción de casi 1.000 euros.
Sánchez ha reconocido que estas medidas por sí solas no van a resolver el problema de la vivienda porque para hacerlo hay que impulsar una intervención de forma mucho más firme del mercado y continuar construyendo "cientos de miles de viviendas más", en especial públicas y asequibles.
El presidente ha recalcado que el mercado exige de una "intervención rotunda" por parte de los poderes públicos, que el Gobierno no tira la toalla y que no va a permitir que haya ningún desahucio más como el que sufrió Maricarmen Abascal o como los que se han sucedido después. "Es un buen paquete de medidas para mitigar la crisis de la vivienda", ha añadido.