POLÍTICA EUROPA

Exdiputados de SALF en la Eurocámara cargan contra ‘Alvise’: "Lleva la mentira en el ADN, es el más corrupto"

Álvaro Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos en 2024 bajo las siglas de Se Acabó La Fiesta, acusan al fundador del proyecto de haber desvirtuado su ideario inicial mientras la formación pierde peso político y su líder afronta varias causas judiciales.

ondacero.es | Agencias

Madrid |

Imagen de archivo de Alvise Pérez | EFE

La fractura en Se Acabó La Fiesta (SALF) sigue agrandándose en Bruselas. Los eurodiputados Álvaro Solier y Nora Junco, que formaron parte de la candidatura impulsada por Luis ‘Alvise’ Pérez en las elecciones europeas de 2024, han intensificado sus críticas contra el activista, al que responsabilizan del deterioro del proyecto político que les llevó a la Eurocámara. La ruptura se produce en paralelo a los problemas judiciales que afectan a Pérez y al progresivo debilitamiento de la formación tanto en España como en el ámbito europeo.

Ruptura total con ‘Alvise’

Solier y Junco marcaron distancias con el líder de SALF pocos meses después de los comicios europeos, cuando decidieron integrarse en el grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), liderado por Giorgia Meloni. Desde entonces, el distanciamiento ha derivado en un enfrentamiento abierto, que incluso ha llegado a los tribunales con una denuncia por acoso contra Pérez.

En sus declaraciones a medios recogidas por Europa Press, ambos eurodiputados cuestionan la coherencia del activista y aseguran que el proyecto político ha quedado “vacío” respecto a sus principios fundacionales, centrados —según defienden— en la lucha contra la corrupción.

Investigaciones judiciales en curso

El conflicto político coincide con la situación judicial de ‘Alvise’. Según varias fuentes, el líder de SALF está siendo investigado por la presunta financiación irregular de su plataforma, en particular por la supuesta entrega de 100.000 euros en efectivo procedentes de un empresario vinculado al sector de las criptomonedas.

A esta causa se suman otros procedimientos abiertos relacionados con su actividad pública, lo que sitúa a Pérez en un escenario judicial complejo que ha impactado en la credibilidad del proyecto político que lidera.

Tras la salida de Solier y Junco de la formación, el Supremo pidió a finales de 2025 a la Eurocámara autorización para investigar a Alvise por acoso a sus excompañeros por una "continua campaña de hostigamiento a través de las redes sociales".

Un proyecto sin estructura consolidada

Los dos eurodiputados sostienen que SALF nunca llegó a consolidarse como una estructura política sólida. Según su versión, iniciativas como el supuesto equipo de investigación anticorrupción carecían de desarrollo real, y muchas de las personas que impulsaron la candidatura inicial han abandonado el entorno del activista.

Este desgaste interno se refleja también en España, donde SALF no ha logrado transformarse en un partido con implantación territorial ni estructura orgánica estable tras el impulso electoral inicial de 2024. La formación sigue operando más como plataforma personalista que como organización política tradicional.

Papel residual en el Parlamento Europeo

En el ámbito europeo, la situación también evidencia la debilidad del proyecto. Mientras Solier y Junco se integraron en el grupo ECR —lo que les permite participar activamente en comisiones y negociaciones—, ‘Alvise’ permanece como eurodiputado no inscrito, una posición con menor capacidad de influencia parlamentaria.

Ambos destacan la importancia de formar parte de un grupo político para desarrollar trabajo legislativo efectivo, frente a una estrategia centrada en la comunicación y la exposición mediática.

Sintonía con PP y Vox

Ya dentro del ECR, Solier y Junco subrayan su cercanía ideológica con el Partido Popular Europeo y con Vox, actualmente integrado en el grupo Patriotas por Europa. En este contexto, defienden una agenda común en cuestiones como la reducción de la burocracia, el apoyo al sector primario o el papel de la energía nuclear.

"Estamos en medio de los dos", resume Solier, en referencia a su posición entre ambas formaciones dentro del espectro del centro-derecha europeo.

Pese a la crisis de SALF, ambos eurodiputados no descartan continuar en política europea si consideran que su labor tiene impacto real. En caso contrario, recuerdan que no proceden de la política profesional y que podrían regresar a sus respectivas trayectorias en el ámbito privado.

Mientras tanto, el proyecto que los llevó a Bruselas atraviesa su momento más delicado, con una estructura debilitada, sin presencia relevante en la política nacional y con su principal figura rodeada de controversia judicial.