La empresa fantasma que pagó medio millón a las hijas de Zapatero: sin oficina, sin ingresos y con gastos en informes, asesoría o donativos
Inteligencia Prospectiva es el nombre de esta Sociedad Limitada que no cuenta con oficina física ni tiene prácticamente ingresos.
La Audiencia Nacional sospecha de la empresa Inteligencia Prospectiva, una SL con un solo empleado y cuya sede social es un solar, una vivienda unifamiliar que no pudieron registrar porque estaba en obras.
Según el juez José Luis Calama, esta empresa, administrada por dos empresarios venezolanos presuntamente relacionados con PDVSA, habría servido para canalizar fondos procedentes del extranjero y redistribuirlos posteriormente a sociedades vinculadas al entorno de Zapatero, entre ellas la empresa de sus hijas, Whathefav.
La compañía presenta, según el auto judicial y los informes de la Agencia Tributaria, un perfil que el magistrado considera "incongruente": apenas actividad declarada, pérdidas continuadas, un solo empleado y una sede social donde la Policía no encontró oficinas operativas.
Un solar en obras y ningún trabajador
La UDEF intentó registrar este martes la sede de Inteligencia Prospectiva en el Paseo de la Habana de Madrid, pero los agentes se encontraron con un inmueble residencial "en obras y sin personal".
El juez esperaba hallar allí "documentación contable, contratos, facturas y borradores", además de archivos digitales y dispositivos electrónicos relacionados con la investigación.
Sin embargo, la Policía no encontró oficinas activas ni empleados trabajando en el lugar, lo que reforzó para los investigadores la sospecha de que la sociedad carecía de actividad económica real y operaba únicamente como vehículo financiero.
La investigación de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), incorporada al sumario, señala que Inteligencia Prospectiva movió más de 2,6 millones de euros entre 2020 y 2025 pese a presentar una actividad prácticamente inexistente.
El auto destaca que en 2020 y 2021 la cifra de negocio fue nula; en los años posteriores apenas superó los 35.000 euros; acumuló pérdidas de más de 847.000 euros; y tuvo que recurrir a ampliaciones de capital por casi 700.000 euros para sostenerse.
A pesar de ello, la empresa registraba elevados movimientos bancarios y cuantiosos pagos a sociedades del entorno investigado. Para el juez, las cifras son "absolutamente incongruentes" con la actividad declarada por la compañía.
Medio millón para la empresa de las hijas de Zapatero
Uno de los datos que más llama la atención de la investigación es que Inteligencia Prospectiva abonó 561.440 euros a Whathefav, la agencia de comunicación y marketing de las hijas de Zapatero.
Según la UDEF, la empresa de Laura y Alba Rodríguez Espinosa habría recibido en total cerca de un millón de euros procedentes de distintas sociedades investigadas, pese a que su trabajo consistía básicamente en labores de maquetación y diseño de informes elaborados por terceros.
El juez sostiene que Whathefav actuaba como una sociedad "finalista" destinada a recibir y redistribuir fondos dentro del entramado financiero investigado.
Además de los pagos a Whathefav, Inteligencia Prospectiva realizó transferencias relevantes a otras sociedades vinculadas al entorno de Zapatero, como 380.208 euros a Análisis Relevante, propiedad de Julio Martínez, considerado por los investigadores el hombre de máxima confianza del expresidente; y 266.200 euros a Gate Center, el think tank cuyo consejo asesor presidía Zapatero.
Según el auto, los gastos de Inteligencia Prospectiva se justificaban mediante conceptos como informes, asesorías o donativos, pese a que la empresa carecía de una actividad mercantil consistente y apenas generaba ingresos propios.