Madrid |
Doce migrantes han sido detenidos esta madrugada en Ceuta tras agredir, presuntamente, a cuatro militares en la zona de Benzú. Los sucesos ocurrieron sobre las 5:30 horas cuando los efectivos del Ejército se dirigían a un punto de vigilancia establecido. Al llegar al lugar, un grupo de entre 30 y 40 personas les tendió una emboscada saliendo de distintos puntos y rodeando el vehículo en el que se desplazaban y, tras esto, el grupo de migrantes les lanzó piedras de grandes dimensiones a los coches. Ante la intensidad del ataque, los cuatro militares abandonaron el vehículo y emprendieron la huida a pie para ponerse a salvo.
Durante la persecución, los efectivos continuaron recibiendo el impacto de piedras y sufrieron diversas lesiones y contusiones. No obstante, los militares lograron alertar a los servicios de emergencia, lo que activó un dispositivo en el que participaron agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. A la llegada de las primeras patrullas, los presuntos agresores emprendieron la huida hacia la zona de Benzú.
Las fuerzas de seguridad iniciaron una operación de búsqueda que culminó con la detención de estos doce migrantes, los cuales, previamente, habían tratado de huir lanzándose al mar. Fue el Servicio Marítimo de la Guardia Civil el que estuvo localizándoles en la zona.
Los cuatro militares fueron trasladados a un centro sanitario para recibir asistencia médica por las lesiones sufridas. La investigación de los hechos continúa abierta para localizar al resto de participantes en el ataque.
El malestar entre la población de la ciudad autónoma aumenta. Son más de 2.000 las personas que se han concentrado esta semana ante la Delegación del Gobierno para protestar por la gestión del Ejecutivo central de la crisis migratoria. La segunda protesta en solo 48 horas, donde se vivieron momentos de máxima tensión; uno de estos episodios fueron las increpaciones a migrantes en la playa de La Ribera.
Uno de los motivos de rechazo a esta gestión es el uso de instalaciones militares, deportivas y otros espacios públicos para alojar temporalmente a migrantes. Una decisión que hizo que el Gobierno diese para atrás anunciando que no utilizará los polideportivos de la ciudad para gestionar la acogida de migrantes. Aunque, previamente, la Policía Nacional había establecido un dispositivo de seguridad en los accesos a los alojamientos temporales para evitar que los manifestantes pudieran acceder a las instalaciones.
Estas movilizaciones reflejan el hartazgo de la sociedad ceutí ante el "abandono" que afirman que sufren mientras miles de personas migrantes continúan en la ciudad.