Madrid |
José Luis Rodríguez Zapatero ha resuelto una de las grandes cuestiones vertidas sobre las joyas encontradas en su despacho. Tras el requerimiento del juez Calama exigiendo conocer el origen de las piezas, el expresidente socialista ha dado su versión.
Tal y como ha explicado en un escrito entregado esta mañana al juez de la Audiencia Nacional, las joyas halladas en la caja fuerte durante el registro de su despacho son un regalo del rey de Arabia Saudí del año 2007 que aceptó por "deferencia".
Una versión que dista mucho de la ofrecida por Luis Arrollo, portavoz del expresidente socialista, en una entrevista en La Sexta hace varios meses. Y es que en aquel entonces, Arrollo sostenía que las joyas no tenían nada que ver con Arabia Saudí, según la versión del propio Zapatero.
"No, no, lo del país árabe me lo ha confirmado el presidente, no hay nada. De Arabia Saudita no hay nada", afirmaba por aquel entonces.
Desde el comienzo de la investigación, el exlíder socialista ha asegurado que las piezas no tienen nada que ver con Arabia Saudí, alegando que se trataba de regalos y herencias. Así lo confirmó en diversas entrevistas, afirmando que las joyas eran "regalos de cortesía".
"Esta es una historia sin intención, sin afán patrimonial. Es un regalo personal, de hace muchos años. Desde luego, tengo que ser muy prudente porque quiero que sea ante la Justicia cuando se especifique todo el origen y lo que ha sucedido”, explicaba en declaraciones para TVE.
Sin embargo, esta versión de los hechos también deja grandes interrogantes. Y es que en 2005, Zapatero aprobó el “Código de buen gobierno", donde se establecía la obligación de rechazar cualquier regalo, favor o servicio que pueda "condicionar el desempeño de sus funciones". Además, en el caso de obsequios de mayor significación, estos deberían incorporarse al patrimonio del Estado.
En el escrito, Zapatero le pide al juez que reclame a Arabia Saudí la confirmación acreditativa del origen de las joyas. En un primer análisis, la histórica joyería Ansorena tasó las joyas en 1,3 millones de euros, algo que ha sido rechazado por la defensa del expresidente, que ha pedido al juez que solicite a Arabia Saudí la confirmación de que fueron un regalo personal del rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud.
El objetivo de Zapatero es lograr constatar que las joyas son un regalo puesto que esto le permitirá esquivar por prescripción los dos posibles delitos, fiscal y de contrabando.