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"No cambia nada": Junts enfría las expectativas del Gobierno que deberá seguir contentando a Puigdemont

Desde Junts consideran que la aprobación de la ley de multirreincidencia es una cuenta pendiente que no afecta en nada a la actual relación con el PSOE.

Claves de la Ley de multirreincidencia aprobada en el Congreso: más castigo a hurtos leves y cárcel por robo de móviles

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Madrid |

La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, y el diputado de Junts Josep Maria Cruset a su llegada a una sesión plenaria en el Congreso | Europa Press

El Gobierno ha sacado adelante la reforma sobre multirreincidencia con los votos del PSOE, PP y Vox, pero el gesto no ha servido para recomponer la relación con Junts. La formación de Carles Puigdemont ha dejado claro que la aprobación de esta ley "no cambia nada" y que su vínculo con el Ejecutivo sigue roto.

La norma, impulsada por Junts y retocada mínimamente durante su tramitación, endurece las penas para delincuentes reincidentes. Ha salido adelante con 302 votos a favor, 36 en contra y ocho abstenciones, en una votación que ha evidenciado una imagen poco habitual: el PSOE alineado con todo el bloque de la derecha mientras sus socios de izquierdas, incluido Sumar, con cinco ministros en el Gobierno, votaban en contra.

En Moncloa insisten en que no se trata de una concesión, sino de una medida "oportuna". Sin embargo, el movimiento se interpreta como un nuevo intento de Pedro Sánchez por reconducir su relación con Puigdemont.

"Eso se nos debía"

La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, fue tajante al ser preguntada por si la aprobación de la ley cambiaba el escenario con el Ejecutivo: "No cambia nada". En el partido consideran que esta reforma era un compromiso pendiente y que simplemente se ha saldado una deuda, sin que ello implique un acercamiento político.

Fuentes de Junts insisten en que la relación con el PSOE sigue rota y que el apoyo parlamentario no está garantizado. El mensaje es claro. El Gobierno deberá seguir negociando y cumpliendo exigencias si quiere recuperar la estabilidad de la investidura.

Malestar en los socios

La votación ha provocado fricciones dentro del bloque que sostiene al Ejecutivo. Sumar y otros socios de izquierdas rechazaron la norma y criticaron que el PSOE sacara adelante la iniciativa con los votos del PP y Vox. Desde algunos grupos se llegó a advertir que este tipo de alianzas "engordan a la extrema derecha".

Esquerra Republicana, por su parte, optó por la abstención. Aunque reconoció que la reincidencia en pequeños delitos es un problema en Cataluña, mostró su rechazo a la ley por considerar que tiene un "tufillo racista".

Exigencias pendientes

Pese a las cesiones ya materializadas —como avances en el uso del catalán, compromisos legislativos o nuevas negociaciones competenciales— Junts mantiene sobre la mesa reivindicaciones como que el catalán sea lengua oficial en la Unión Europea, el traspaso de competencias en inmigración y la amnistía total para Puigdemont que incluya su regreso a España.

En el Ejecutivo confían en que algunos de estos asuntos puedan encauzarse en los próximos meses y así reconducir la relación antes de primavera.