El caso de las filtraciones de mensajes entre Pedro Sánchez y José Luis Ábalos suma un nuevo capítulo inesperado. Según ha trascendido, el exministro socialista habría almacenado durante años en dos memorias USB cientos de mensajes intercambiados con el presidente del Gobierno con la intención de utilizarlos como material para sus futuras memorias.
Sin embargo, y de manera sorprendente, esos dispositivos acabaron en manos de Koldo García, su antiguo asesor, en el contexto de una mudanza. Así lo han revelado en el programa Más Vale Tarde de La Sexta, en una charla con el periodista Alfonso Pérez Medina y el autor de la información en El Mundo, Esteban Urreiztieta.
Durante el registro del domicilio de Koldo, llevado a cabo por la UCO en el marco del "caso Koldo", fueron incautadas dos memorias USB que contenían información sensible, incluidos los mensajes de WhatsApp entre Sánchez y Ábalos. Estos documentos se encontraban en el interior de una caja etiquetada como “personal”, sin mayores medidas de seguridad.
Según la versión ofrecida por Koldo al periodista de la Sexta, Alfonso Pérez Median, Ábalos le entregó las memorias durante una mudanza. “Lo típico, lo único que no cabe en las cajas de cartón son los pendrives, así que se los das a un colega”, bromeaba Iñaki López sobre la situación.
Lo más llamativo es que Ábalos, según ha relatado su entorno, no guardó copia de esos mensajes. El exministro incluso declaró no recordar dónde estaban almacenados los datos ni quién tenía posesión de ellos, mostrando sorpresa al descubrir que habían acabado en manos de su exasesor. Tanto Koldo como Ábalos siguen manteniendo contacto directo y, de hecho, la Fiscalía Anticorrupción sospecha que ambos están coordinando su estrategia de defensa, lo que refuerza las sospechas de complicidad.
Los mensajes que han salido a la luz incluyen desde conversaciones triviales hasta duras críticas internas dentro del PSOE, como la frase de Sánchez pidiendo a Ábalos que presione a los “petardos e hipócritas” del partido. También contienen referencias al reencuentro entre ambos tras el fulminante cese de Ábalos en julio de 2021.
Desde el PSOE se ha intentado minimizar el impacto de las revelaciones, asegurando que el contenido “no aporta nada relevante” y que el grupo de WhatsApp de los primos de la portavoz Esther Peña es “más animado”.