El huracán Gabrielle se intensificó este lunes a categoría 4 en la escala Saffir-Simpson (de un máximo de 5), con vientos sostenidos de 220 kilómetros por hora (140 millas por hora), a su paso por el este de Bermudas, mientras su oleaje continuará afectando la costa este de Estados Unidos.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, en sus siglas en inglés) informó de que Gabrielle se seguirá sintiendo estos días en la costa este de Estados Unidos, desde Carolina del Norte hacia el norte, así como en Canadá atlántica, y que las marejadas provocarán condiciones peligrosas de resaca y corrientes marinas.
De acuerdo con el NHC, se espera que Gabrielle comience el martes un movimiento más rápido hacia el noreste y este-noreste, acompañado de un debilitamiento gradual en los próximos dos días. De hecho, el huracán podría llegar a España, ya como borrasca, de cara al final de la semana.
Gabrielle avanza por el Atlántico y no se descarta que pueda acercarse a España. El huracán llegará a las islas Azores y desde allí decidirá su rumbo y dejará de ser huracán y transicionará a un sistema extratropical.
Es probable que el huracán se convierta en una borrasca extratropical, así que los efectos serían los que tendríamos con cualquier borrasca si llega a la península, como lluvias, vientos y descenso de las temperaturas.
Hasta ahora, se han formado siete ciclones en el Atlántico este año: el huracán Erin y las tormentas Andrea, Barry, Dexter, Fernand y Chantal. Esta última ha sido la única en tocar tierra en Estados Unidos, donde causó dos muertes en julio, en Carolina del Norte.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en sus siglas en inglés) previó una temporada ciclónica "superior a lo normal", al estimar entre 13 y 18 tormentas tropicales, de las que entre cinco y nueve podrían transformarse en huracanes.