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Un meteorólogo explica por qué se evacúa Grazalema: "El riesgo viene desde abajo"

El meteorólogo Juan Antonio Salado explica en su cuenta de X que los ruidos que hace el suelo al crujir es la señal clave.

La AEMET avisa de que viene más lluvia y apunta: "Esto cada vez es más frecuente"

Javier Matiacci

Madrid |

La evacuación total de Grazalema tiene una explicación técnica más allá de las posibles inundaciones y viene de lo que ha sucedido en las últimas semanas. El peligro, esta vez, está bajo tierra.

Así lo explica el meteorólogo Juan Antonio Salado, que ha detallado las razones técnicas que han llevado a las autoridades a ordenar el desalojo preventivo del municipio gaditano tras las lluvias excepcionales de los últimos meses.

Según Salado, desde enero se han acumulado cerca de 2.000 litros por metro cuadrado en la zona, una cantidad extraordinaria que ha provocado la saturación total del terreno. "El nivel freático ha subido hasta emerger por suelos y calles, algo típico en zonas kársticas, pero esta vez de forma extrema y generalizada", señala el meteorólogo.

Uno de los indicios más preocupantes han sido los ruidos detectados por los vecinos. Crujidos procedentes del subsuelo, conocidos como hidrosismos, que indican un reacomodo del terreno. "Esto puede implicar colapso de cavidades y pérdida de resistencia bajo viviendas. No es una inundación superficial: el riesgo viene desde abajo", advierte Salado, subrayando que los cimientos y pavimentos podrían verse comprometidos.

Criterios técnicos

Ante esta situación, las autoridades han ordenado la evacuación obligatoria de la localidad como medida preventiva. El alcalde de Grazalema, Carlos García, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, han coincidido en calificar la decisión como "sensata", "basada en criterios técnicos" y tomada "desde la prudencia" para preservar la seguridad de los vecinos.

Moreno ha explicado que Grazalema se ha convertido en el "epicentro" de la borrasca Leonardo, con lluvias récord que han colmatado los acuíferos subterráneos. Solo desde este miércoles se han registrado más de 660 litros por metro cuadrado, a lo que se suma un mes de enero excepcionalmente lluvioso. De hecho, en las últimas horas el agua ha comenzado a brotar directamente desde suelos, paredes e incluso enchufes de algunas viviendas.

"Cuando un acuífero se colma, el agua tiene que salir y empieza a meter presión en las paredes del propio acuífero. Eso puede provocar deslizamientos, movimientos de tierra o daños estructurales en calles y casas", ha detallado el presidente andaluz, insistiendo en que no se actúa por un riesgo inminente, sino "por si acaso, ante circunstancias tan adversas".

El desalojo afecta a unos 1.500 vecinos, que están siendo trasladados de forma ordenada al pabellón de El Fuerte, en Ronda (Málaga), en autobuses y vehículos habilitados para quienes no disponen de coche propio. La evacuación se realiza por zonas y de manera regulada, con el objetivo de que esta misma noche el municipio quede completamente vacío.

El alcalde ha explicado que el siguiente paso será realizar pruebas técnicas para evaluar el estado del acuífero sin poner en peligro a la población. "Dios quiera que el resultado no sea nada y que cuando regresemos, más pronto que tarde, encontremos nuestro pueblo tan bonito como siempre", ha señalado.