Ryanair ha anunciado este miércoles un recorte de un millón de plazas en aeropuertos regionales españoles, el cierre de su base en Santiago de Compostela y la suspensión de vuelos a Vigo y Tenerife Norte desde el próximo 1 de enero por considerar que las tarifas de Aena son "excesivas y poco competitivas".
Del millón de plazas a recortar, 600.000 serán con origen o destino en aeropuertos regionales (Santiago, Vigo, Tenerife Norte, Zaragoza, Santander, Asturias y Vitoria) y 400.000 en Canarias (en su temporada alta), lo que en total supondrá la cancelación de 36 rutas.
Esta decisión ha provocado las críticas de parte de algunos gobiernos regionales de las comunidades autónomas afectadas, como Galicia, Cantabria, Aragón o Canarias, que, como la aerolínea, también responsabilizan a Aena, a la que acusan de centrarse en conseguir beneficios en lugar de apostar por los aeropuertos medianos y pequeños.
La Xunta de Galicia ha vinculado implícitamente la decisión de Ryanair con "el trato" que Aena proporciona a este tipo de aeropuertos y ha pedido una reunión para exigir un cambio en su política.
"Esto es una competencia de Aena. Los aeropuertos son de Aena. La competencia en el tráfico aeroportuario es de Aena. Y quien tiene que llevar a cabo ese trabajo de potenciar los aeropuertos medianos y pequeños y potenciar ese reequilibrio es Aena", ha explicado el conselleiro de Presidencia de la Xunta de Galicia, Diego Calvo, al ser preguntado por si la administración autonómica puede dar algún paso para atraer a otras aerolíneas o mantener la oferta.
Calvo ha señalado también al gestor aeroportuario por, siendo una empresa cuya "participación máxima es del Estado", centrarse en maximizar sus beneficios en lugar de favorecer el reequilibrio.
"Aena está centrada única y exclusivamente en conseguir más beneficios. El año pasado tuvo unos beneficios de más de 1.900 millones de euros, alejando estos objetivos del interés que es el reequilibrio territorial", ha sentenciado.
El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, ha considerado que la estrategia de Ryanair es un "chantaje". "Hoy hemos vivido un episodio más de la proverbial estrategia de Ryanair para chantajear no solo a Aena, sino a los contribuyentes españoles", ha denunciado.
Según Lucena, la estrategia de la compañía una vez que se consolida en los destinos es que los contribuyentes subvencionen su actividad a través de los gobiernos centrales, los autonómicos, las diputaciones o de una empresa como Aena.
"Así que no es verdad que Ryanair elimine rutas en estos aeropuertos porque las tarifas son caras, sino porque traslada sus aviones a los aeropuertos en los que puede fijar precios más altos en sus billetes y ganar así más dinero", ha dicho.