Mercadona lanza una nueva bajada de precios en la leche, el aceite y las patatas para aliviar el golpe de la inflación
La cadena valenciana rebaja más de un centenar de referencias de consumo diario mientras la presión sobre la cesta de la compra sigue siendo notable
Mercadona ha vuelto a mover ficha en plena espiral de precios y ha anunciado una nueva rebaja de precios en productos de primera necesidad como la leche, el aceite y las patatas. La cadena, presidida por Juan Roig, sitúa esta medida como un "alivio de bolsillo" para los hogares españoles, en un momento en el que la inflación de los alimentos aún se mantiene por encima de la media general.
Qué productos bajan de precio
La cadena no ha hablado de una gran campaña de rebajas, sino de un ajuste específico en más de un centenar de referencias habituales en la cesta de la compra. Entre los productos más destacados figuran la leche Hacendado, que pasa a situarse entre los 0,82 y 1,03 euros el litro según la variedad, y el aceite de girasol, que baja hasta situarse alrededor de 1,66 euros por litro, mientras que el de oliva suave se queda cerca de 3,95 euros.
También se han reducido los precios de las patatas, con una malla de 5 kilos que pasa de 6,15 a 5,60 euros, y de otros productos de consumo diario como yogures, huevos, galletas o tomate triturado. La propia empresa indica que el recorte puede llegar hasta el 8% en algunas referencias y que el objetivo es "mantener el poder adquisitivo de los clientes" en un escenario de precios todavía tensos.
¿Un efecto sobre la inflación general?
Las cifras de la Administración reflejan que la inflación interanual de los alimentos se ha ido moderando, aunque el precio de la compra sigue siendo uno de los principales focos de preocupación para los consumidores. En este contexto, la decisión de Mercadona podría ejercer presión competitiva sobre otras cadenas, que ven cómo la referencia de precios de la marca blanca se ajusta justo en los productos más sensibles del día a día.
Aun así, los analistas advierten que un movimiento puntual de una sola cadena no cambia por sí solo la trayectoria de la inflación, que sigue impulsada por otros factores como la energía, la logística o el coste de materias primas. Lo que sí subrayan es que, para muchas familias, rebajas en el litro de leche, el aceite de girasol o el kilo de patatas "se ven, se notan y se suman" en el ticket de la semana.
Una estrategia con un fuerte impacto emocional
Más allá de la cuantía concreta, el mensaje de Mercadona funciona como una señal política y comercial: la empresa aparece como un tampón frente a la escalada de precios, ofreciendo pequeños descensos en ítems que aparecen casi todos los días en la cesta de la compra. En sus comunicados, la cadena insiste en que son "ajustes reales" en las estanterías, no solo ejercicios de marketing, y que se suman a rebajas anteriores en otros bienes de consumo diario.
Para el consumidor, el balance es claro: productos básicos como la leche, el aceite y las patatas son ahora algo más baratos, aunque el contexto general de la inflación sigue sin haberse revertido. En esos límites, cada céntimo de descuento cobra un peso simbólico y económico muy superior a su tamaño.