La letra pequeña de la subida del salario mínimo a 1.286 euros: por qué algunos trabajadores podrían no notar el aumento
Trabajo propone elevar el SMI un 5,3% en 2027, pero los sindicatos advierten de que la compensación de complementos salariales puede impedir que la mejora llegue a algunas nóminas.
El Ministerio de Trabajo ha propuesto subir el salario mínimo interprofesional (SMI) un 5,3% en 2027, hasta los 1.286 euros brutos mensuales en 14 pagas. Son 65 euros más al mes respecto a los 1.221 euros actuales, aunque no todos los trabajadores con salarios cercanos al mínimo tienen garantizado que ese incremento se refleje en sus nóminas.
La explicación está en el mecanismo de compensación y absorción de complementos salariales, una fórmula que permite a las empresas tener en cuenta determinadas cantidades que ya abonan a sus empleados para comprobar si cumplen el salario mínimo legal.
El proyecto de real decreto presentado por el departamento de Yolanda Díaz mantiene este sistema, pese a las reclamaciones de CCOO y UGT para modificarlo. La subida todavía no está aprobada y el texto permanece abierto a alegaciones hasta el próximo 16 de noviembre.
Por qué algunos trabajadores podrían quedarse sin subida
La propuesta establece un salario mínimo anual de 18.004 euros, frente a los 17.094 euros vigentes en 2026. Sin embargo, el borrador contempla que la revisión no afecte a los salarios que ya superen esa cantidad en cómputo anual.
Esto significa que una persona puede tener un salario base inferior a 1.286 euros y no experimentar ninguna subida, siempre que sus retribuciones computables alcancen el mínimo establecido.
Por ejemplo, un trabajador que perciba 1.200 euros de salario base en 14 pagas y otros 150 euros mensuales en complementos salariales computables ya supera los 18.004 euros anuales. Si se mantienen las reglas previstas, su empresa podría no estar obligada a incrementar su retribución.
La situación es distinta para quienes, sumando los conceptos que legalmente pueden computarse, no alcanzan el nuevo umbral. En esos casos, la empresa tendría que elevar el salario hasta el mínimo correspondiente.
Los complementos que denuncian los sindicatos
CCOO y UGT han valorado la propuesta del Gobierno, aunque consideran insuficiente mantener las actuales reglas de compensación y absorción.
Ambas organizaciones denuncian que las empresas pueden utilizar determinados pluses para absorber las subidas del salario mínimo. Entre ellos mencionan complementos de antigüedad, nocturnidad, turnicidad, peligrosidad, penosidad, productividad o transporte.
Los sindicatos sostienen que estos conceptos retribuyen circunstancias específicas del trabajo y que no deberían utilizarse para completar el salario mínimo.
Cuándo se aprobará el nuevo salario mínimo
El Ministerio de Trabajo ha abierto un periodo de audiencia pública hasta el 16 de noviembre para recibir alegaciones al borrador.
La propuesta del 5,3% supera el incremento del 4,9% recomendado por la comisión de expertos, pero queda por debajo del 7% reclamado por CCOO y UGT.
El Gobierno pretende aprobar el nuevo salario mínimo antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, aunque la cuantía y las condiciones definitivas todavía pueden modificarse.
El Ejecutivo debe consultar a sindicatos y organizaciones empresariales, pero no necesita alcanzar un acuerdo con ellos para aprobar la subida mediante real decreto.