EN LA BRÚJULA

José Carlos Díez explica en La Brújula de la Economía los peligros de usar la IA como consejero inversor: "No sabe decidir"

El economista ha estado en el programa de Marta García Aller, donde ha presentado su último libro, El fin del mundo tal y como lo conocíamos: La nueva era de la economía global.

Toño López-Carrasco

Madrid |

Intervención de José Carlos Díez en La Brújula de la Economía.

La inteligencia artificial puede procesar grandes cantidades de información, elaborar escenarios y realizar cálculos a gran velocidad, pero, como se suele decir, se le ve algo limitado a la hora de tomar decisiones. Así lo ha explicado el economista José Carlos Díez durante su intervención en La Brújula de la Economía de Onda Cero, presentado por Marta García Aller, donde ha analizado el papel que puede desempeñar la IA en el asesoramiento financiero.

Díez, según debatían sus compañeros de tertulia, cuenta cómo le han bastado un par de minutos para realizar un experimento con ChatGPT para comprobar cómo responde ante una decisión de inversión. En concreto, le preguntó cómo veía el comportamiento del bono español a diez años a final de año.

Según ha explicado, la herramienta le planteó tres escenarios diferentes en función de la evolución de la inflación y del petróleo. A partir de ahí, Díez le formuló una segunda pregunta: disponiendo de 10.000 euros, si compraría bonos.

"Son dos preguntas sencillas que te hace cualquier inversor que vaya a pedir asesoramiento a un asesor financiero", ha señalado el economista, que ha utilizado este ejemplo para explicar la diferencia entre procesar información y tomar una decisión de inversión.

"La IA no decide"

Para José Carlos Díez, uno de los principales límites de la inteligencia artificial está precisamente en su capacidad para decidir. "Siempre hace escenarios y va eligiendo el escenario más probable, pero no sabe decidir", ha explicado durante su intervención en La Brújula.

El economista ha recordado además que trabajó con redes neuronales en 1996 y ha señalado que, aunque la tecnología ha evolucionado enormemente, la lógica de estos modelos mantiene determinados elementos comunes. La principal diferencia, según ha apuntado, está en la cantidad de datos disponibles y en la capacidad de procesamiento.

Díez ha explicado que los modelos de IA pueden analizar diferentes escenarios y calcular sus probabilidades, pero considera que la decisión final requiere otro elemento. "Entonces no le puedes pedir a la IA lo que no puede hacer", ha afirmado.

La importancia de la supervisión humana

El economista sí considera que la IA puede ser una herramienta útil cuando está correctamente entrenada y dirigida por una persona. "Si tú tienes la IA cerrada y la entrenas y le dices cómo te gusta tomar las decisiones, qué modelo sigue y es muy obediente, eso sí, y calcula bien y procesa bien", ha explicado.

Sin embargo, ha insistido en que incluso en ese escenario sigue siendo necesaria la intervención humana: "Necesita un ser humano que la programe y la dirija".